El año que Carl Fogarty venció el Senior TT en la Isla de Man, fue el mismo año en el que Alex Brundle llegaba al mundo. El cuatro veces campeón del WSBK estaba labrándose su porvenir cuando Martin, el padre de Alex, estaba compaginando su carrera en la F1 con la de cambiar los pañales a su entonces recién nacido hijo.
Pero el tiempo es implacable, tanto como para que ese personaje con proyección que era Fogarty ,se terminase convirtiendo en leyenda del motociclismo, y para que Alex creciera, hiciera sus pinitos como piloto y hoy tenga 36 añazos con Carl metido de lleno en los 61.
Así que estamos juntando a un sénior con todo un veterano en un duelo que, además, es sobre cuatro ruedas. Eso es lo que han hecho Adrian Flux y Bikesyre Motorcycle Insurance, dos empresas de seguros que operan en el Reino Unido y que nos regalan una de esas competiciones que ni tienen premio ni mucho sentido, pero que nos encantan.
El duelo es algo desigual, pero divertido
“Foggy” fue el piloto británico más laureado de la década de los ’90, y era temible sobre dos ruedas, pero no es que se haya prodigado con los coches. Así que por mucha velocidad que lleve en su ADN y más allá de la edad, lo cierto es que el desafío de enfrentarlo a un piloto que ha llegado a ganar las European Le Mans Series de 2016 en la categoría LMP3, supone un desafío desigual.
Hay que reconocer que Fogarty lo intenta todo
Eso sí, la vena competitiva de Fogarty parece no haberse apagado y es que aunque no lleva guantes y nunca había conducido un Caterham, que es uno de esos coches especiales y diferentes que pueden engañar simplemente viendo su estética o su ficha técnica, sale dispuesto a hacer lo que haga falta para ser rápido ante el crono. Y con hacer lo que haga falta nos referimos a todo, saltarse chicanes incluso.
Lógicamente las manos de Brundle terminan haciendo que esa primera toma de contacto competitivo entre ambos se decante de su lado, con el bueno de Carl mordiendo el polvo. Aun así, por delante quedaban los platos fuertes, un Ginetta GT y un monoplaza para repetir el duelo.
No te vamos a contar qué pasa para que puedas disfrutar de ello, pero sí te podemos decir que a pesar de sus 61 años, a pesar de su falta de experiencia con estos coches y a pesar de que Alex tiene muchas tablas con los coches, el bueno de “Foggy” lo da todo una vez más.
Y es que eso de que un piloto es siempre un piloto es mucho más que un dicho.
