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El propietario de esta Moto Guzzi V7 III Stone vio como le robaban su moto delante de su propio negocio en Nueva Gales del Sur (Australia). Por suerte, tras unos días, la policía detectó al ladrón y tras una larga persecución pudo alcanzarlo.
El problema es que la moto quedó bastante afectada y su propietario, ya puestos, decidió personalizarla. Para ello recurrió a Black Cycles, un taller de preparaciones de la zona.
El aspecto final está muy logrado.Black Cycles
En Black Cycles desmontaron la moto y la pulieron, incluidas las llantas, a las que montaron unos neumáticos mixtos Continental TKC 80, puesto que la idea era convertir la V7 en una scrambler.
Se hicieron artesanalmente un pequeño guardabarros elevado, una placa para el faro y tapas laterales. También es artesanal el doble escape, con salidas tipo megáfono, el asiento marrón y de estilo scrambler, así como el acabado en verde y aluminio.
La horquilla se recortó en 40 mm y se la dotó de fuelles. Se montaron dos amortiguadores YSS multiajustables en la parte trasera.
La instrumentación original se sustituyó por un velocímetro Motogadget Speedster, y todos los conmutadores y el cableado es de nueva factura.
Velocímetro de Motogadget, manillar de Rizoma y pletinas y soportes artesanales.Black Cycles
El manillar es de Rizoma y tanto los anclajes como las pletinas son artesanales. Las culatas se pulieron a mano.
Muchas horas de trabajo, pero sin duda han valido la pena. Esta Moto Guzzi V7 de Black Cycles es toda una belleza.
