
Uno de los motores con mejor sonido es el V8 con cigüeñal plano (flat-plane). Visceral y con un tono bronco, es una mecánica que ha impulsado superdeportivos modernos, que se convertirán en futuros clásicos. Y uno de los mejores coches de todos los tiempos con este propulsor es el Ferrari 355.
Más de 30 años después, este Cavallino Rampante sigue destilando atractivo. Su diseño continúa siendo digno de póster. Por eso, cuando Max Hazan quiso crear una moto muy especial, sacó el V8 de un Ferrari 355 y construyó un chasis a su alrededor.
Ahora esta máquina está terminada y, de hecho, acaba de venderse. Según informaciones recientes, el dueño la compró por la nada despreciable cifra de 500.000 dólares, unos 427.000 euros al cambio actual. Una cantidad que, a la vez, parece mucho y no tanto si se tienen en cuenta las horas de fabricación que Hazan empleó en el proyecto.
Bautizada como HF355, la moto cuenta con un bastidor a medida, basculante personalizado, nueva horquilla delantera, electrónica específica y, por supuesto, el motor V8 de Ferrari con 3,5 litros. También el carenado está hecho a medida y la mecánica se ha revisado para ofrecer al piloto una experiencia aún más visceral.
En conjunto, hablamos de más de 400 CV. También la moto pesa lo suyo: por ‘culpa’ del V8, la HF355 marca unos 265 kg en la báscula. Es mucho. Es una cifra al estilo Harley-Davidson. Aun así, según Hazan, la moto tendría una velocidad punta teórica de alrededor de 301 km/h. Dejaremos que sea su nuevo dueño quien compruebe si eso es cierto.
La moto llevó cerca de 18 meses de trabajo, y todo empezó por un anuncio al azar en eBay: Hazan fue a ver el V8 de 3,5 litros al día siguiente y literalmente se sentó encima. Una idea disparatada, sí, pero es difícil discutir el resultado.
Al arrancarla, Hazan contó a Robb Report: “Sonaba como un Indy en boxes. Dando gas a fondo, es absolutamente salvaje, parece que estás en una película de ciencia ficción”.
Cuesta asimilarlo desde la pantalla del ordenador, pero cuando escuchas a Hazan hablar del proyecto, todo el trabajo que invirtió en cada componente y cuánto hay de él en esta máquina, da la sensación de que es más una obra de arte que otra moto custom más.
