Un siglo de pasión sobre dos ruedas invade el Circuit de Barcelona-Catalunya

Un siglo de pasión sobre dos ruedas invade el Circuit de Barcelona-Catalunya

El Gran Premi de Catalunya ya es, por sí solo, una cita de lo más emocionante. Pero el pasado fin de semana el asfalto de Montmeló vibró con una intensidad diferente, provocada no solo por la lucha contra el crono de MotoGP, sino por el rugido de la historia.

Cientos de apasionados y coleccionistas se dieron cita en el trazado catalán para conmemorar los 100 años de una de las firmas más icónicas del motociclismo mundial, Ducati, convirtiendo el paddock en una auténtica fiesta de la cultura racing.

150 motos y un desfile para el recuerdo

Rodar en Montmeló fue un sueño hecho realidad para muchos.Ducati

El momento cumbre de las celebraciones organizadas por Ducati España y Portugal tuvo lugar el viernes, regalando una de las imágenes más emotivas del fin de semana. Una imponente caravana compuesta por 150 motos y 250 participantes se adueñó de la pista de Montmeló para realizar una rodada exclusiva de dos vueltas al trazado de Gran Premio.

Al frente de este emotivo desfile estuvieron Francesco Milicia (Vicepresidente de ventas globales y postventa de la compañía) y Carlos T. López Panisello (Director General para España y Portugal), liderando a una marea de aficionados que cumplieron el sueño de rodar en el Circuit antes de dar paso a una fiesta privada en la Ducati House – Panorama Village, un espacio que se convirtió en el gran punto de encuentro del fin de semana con cerca de 1.800 asistentes.

Un viaje en el tiempo: de Imola al Mundial de Superbikes

No todos los días te comes un trozo de pastel a unos metros del pit lane de Montmeló.Ducati

Además del ambiente festivo, el gran atractivo para los más puristas estuvo en la espectacular exposición organizada en la Ducati House. El espacio funcionó como un museo temporal interactivo donde convivían el presente más tecnológico y el pasado más glorioso de la marca.

Los asistentes pudieron admirar frente a frente la radicalidad de modelos actuales como la Panigale V4 R o la Multistrada V4 RS, junto a verdaderos mitos de la competición que han definido la historia de las dos ruedas.

Dos épocas diferentes unidas por el mismo ADN deportivo y la obsesión por el diseño.Ducati

Entre las joyas expuestas destacaron la legendaria 900SS Replica Mike Hailwood de 1982, un homenaje a la mítica gesta de la Isla de Man en 1978; la 750 Sport de 1974, descendiente directa de la máquina que conquistó las 200 Millas de Imola en 1972 y la icónica 851 S-3 Superbike 90 (con motor 888), la montura que se coronó en el Campeonato del Mundo de Superbikes en 1991.

El resultado fue una celebración muy Ducati con motos exclusivas, ADN racing, historia, ambiente de paddock y cientos de aficionados compartiendo la misma pasión. Un despliegue de nostalgia, diseño y prestaciones que demostró que, aunque pasen cien años, la pasión por la velocidad se mantiene intacta.