Esta es la moto más rápida de la historia y funciona con vapor

Esta es la moto más rápida de la historia y funciona con vapor

Cuando piensas en las motos más rápidas del mundo, lo normal es que se te vengan a la cabeza máquinas de propulsión tradicional, como las MotoGP o las de ‘drag’ de Suzuki que recuerdan vagamente a la Hayabusa.

Pero la verdadera reina de la velocidad, el martillo definitivo de la aceleración, no usa gasolina. Ni siquiera emplea pistones. En su lugar, esta ‘fuerza de la naturaleza’ recurre a algo mucho más antiguo que la gasolina, algo que movió grandes barcos, locomotoras e incluso algunos coches cuando el medio de transporte predominante era el caballo. Sí, hablamos del vapor. 

Con el apropiado nombre de ‘Force of Nature’, la motocicleta está impulsada por un motor de vapor que, según su constructor, Graham Sykes, “utiliza la energía latente del agua presurizada y sobrecalentada, liberada a través de toberas, donde se convierte en vapor y genera el empuje para propulsar la moto hacia delante”. 

¿La única pega? Tarda unas 4-5 horas en calentar los 100 litros de agua hasta el punto en el que la moto puede hacer una pasada de aceleración en una pista de ‘drag’. Pero cuando el depósito está listo y presurizado, más vale agarrarse fuerte. Sin retrasos, sin progresión: abres las válvulas y prácticamente estás en la meta antes de darte cuenta. 

Y ahora, tras un evento en el mítico Santa Pod Raceway del Reino Unido, ‘Force of Nature’ y Sykes suman varios nuevos récords, entre ellos el de moto de vapor con la aceleración más rápida, la moto más rápida en el 1/8 de milla y la segunda moto más rápida en el cuarto de milla. ¿Hasta qué punto es rápida? Cubrió el cuarto de milla en sólo 5,5039 segundos. Madre mía, eso es rapidísimo. 

Según Sykes, que habló con nuestros amigos de Motorcycle News, “si miramos dónde estábamos el año pasado con la moto anterior (más pequeña) y dónde hemos terminado, con esta volvemos a estar al principio de la curva de aprendizaje. Creo que probablemente podemos ir 0,6 segundos más rápido en el cuarto de milla. Así que deberíamos poder bajar a finales de 4 segundos. Ese es el objetivo al que apuntamos”.

El ingeniero, que trabaja desde su propio cobertizo, añadió: “Todos hemos ido rápido, y mucha gente ha pasado de 322 km/h, así que eso no es nada nuevo, pero el ritmo de aceleración es asombroso. Es el vehículo con mayor aceleración del mundo”.

Ni siquiera puedo imaginar cómo debe ser pilotarla, pero supongo que será como montar sobre un rayo. Aun así, creo que la probaría. ¿Y vosotros?