El último Ferrari ‘one off’ es un cabrio V8 y se llama HC25

El último Ferrari 'one off' es un cabrio V8 y se llama HC25

Ferrari amplía la familia de sus creaciones más exclusivas con el nuevo HC25, un ‘one-off’ (ejemplar único) realizado a través del programa Special Projects y presentado en primicia durante los Ferrari Racing Days en el Circuito de las Américas de Austin, Texas.

Basado en la plataforma del F8 Spider, el HC25 supone una reinterpretación extrema de los deportivos V8 con motor central-trasero de la marca de Maranello, combinando proporciones clásicas y soluciones de diseño futuristas.

Firmado por el Ferrari Design Studio dirigido por Flavio Manzoni, este modelo único se ha desarrollado según las peticiones de un cliente y simboliza el cierre de la generación de Ferrari descapotables con el V8 biturbo no electrificado.

Una carrocería esculpida entre el pasado y el futuro

Como comentaba, el Ferrari HC25 parte de la base técnica del F8 Spider, pero se distingue de inmediato por un lenguaje de diseño completamente nuevo. Las formas son más tensas y geométricas que en el modelo del que deriva, aunque mantiene la musculatura típica de los Ferrari de motor central. El objetivo de los diseñadores era reinterpretar el concepto de roadster V8 mirando a la vez a la tradición de la marca y a modelos actuales como el Ferrari F80 y el 12Cilindri.

El elemento más característico de la carrocería es una franja negra brillante tridimensional que recorre todo el coche, dividiendo el frontal y la zaga en dos volúmenes diferenciados. Esta solución no es sólo estética: integra las tomas de aire para la refrigeración del motor y las salidas térmicas del conjunto propulsor. También la vista lateral está especialmente trabajada, con líneas que nacen en los pasos de rueda traseros y guían la mirada hacia el frontal, creando una sensación de movimiento continuo.

Los grupos ópticos delanteros se han desarrollado específicamente para este modelo y utilizan módulos inéditos en Ferrari. Las luces diurnas LED adoptan por primera vez una disposición vertical, formando una firma luminosa en forma de bumerán que aprovecha el perfil de los aletines delanteros.

Interior a medida con detalles exclusivos

El habitáculo recoge la filosofía estética del exterior, jugando con el contraste entre superficies mates y brillantes. El color exterior Grigio Moonlight mate se traslada a los materiales técnicos empleados en los revestimientos interiores, mientras que los detalles en amarillo presentes en los logotipos Ferrari y en las pinzas de freno tienen continuidad en las costuras y en los elementos gráficos del interior.

Ferrari HC25, detalle del interior

Foto: Ferrari

También las llantas se han diseñado específicamente para el HC25. El diseño de cinco radios resalta el borde exterior con acabado diamantado y utiliza tonos oscuros para acentuar visualmente el diámetro de las ruedas.

Ferrari ha trabajado intensamente en las proporciones generales del coche, reduciendo el impacto visual de las superficies acristaladas y bajando la línea percibida de la carrocería para hacer la silueta aún más estilizada.

El último Ferrari spider V8 sin electrificación

En el apartado técnico, el HC25 mantiene la estructura mecánica del F8 Spider, incluidos el chasis y el motor V8 biturbo central-trasero. Ferrari no ha comunicado cambios en la potencia (720 CV el modelo de serie) o en las prestaciones (de 0 a 100 en 2,9 segundos), pero el significado de este ‘one-off’ va más allá de las cifras.

Foto: Ferrari

El HC25 representa, en la práctica, una especie de puente entre dos épocas de la historia de Ferrari. Por un lado, cierra el recorrido de los spider V8 puramente térmicos; por otro, introduce elementos de estilo y de concepto que anticipan el lenguaje de los futuros Ferrari de altas prestaciones. Una filosofía que también se refleja con claridad en el programa Special Projects, el departamento de la firma de Maranello dedicado a los modelos únicos realizados a petición de los clientes más exclusivos.

Cada Ferrari ‘one-off’ nace de un proceso de alrededor de dos años, durante el cual el cliente colabora directamente con los diseñadores e ingenieros de la marca para definir estilo, materiales y detalles técnicos. El resultado es un coche irrepetible, construido con los mismos estándares de calidad que los Ferrari de producción, pero concebido como una pieza única.