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Hay accesorios para moto que prometen mucho y cumplen poco. Y luego están esos pequeños inventos que sobreviven durante años gracias al boca a boca de quienes los utilizan cada día. Entre ellos destacan los llamados silbatos ahuyentadores de animales, unos discretos dispositivos que la propia Guardia Civil ha llegado a recomendar y que pueden encontrarse por apenas unos euros.
Su funcionamiento es tan simple como sorprendente. Se trata de pequeñas piezas plásticas que se instalan en la parte frontal del vehículo, normalmente en la zona del radiador, la parrilla o cerca de los retrovisores. Cuando el aire atraviesa el dispositivo a cierta velocidad, genera un sonido de alta frecuencia destinado a alertar a animales como corzos, ciervos o jabalíes de la aproximación de un vehículo. Según explican diversos medios y los propios fabricantes, comienzan a actuar a partir de unos 50 km/h y emiten un sonido imperceptible para las personas.
Lo realmente llamativo es que no se trata de un accesorio popularizado únicamente por conductores particulares. En noviembre de 2018, la Guardia Civil de Segovia difundió una nota en la que recomendaba su instalación para reducir los accidentes con fauna salvaje. Según aquella comunicación, la Agrupación de Tráfico había equipado sus vehículos oficiales con estos dispositivos aproximadamente dos años antes. Además, aseguraba que desde su instalación se había registrado un único accidente provocado por la irrupción inesperada de animales en la vía.
La imagen del famoso silbato antiaccidentes distribuida en 2018 por la Guardia Civil en SegoviaGuardia Civil
Sin embargo, la propia nota introducía un matiz importante. La recomendación se apoyaba en su “aparente efectividad”, una expresión que posteriormente destacaron varios medios locales pero se ha ido perdiendo con el paso del tiempo. Es decir, la Guardia Civil observaba resultados positivos en su experiencia operativa, pero no presentaba estudios científicos que permitieran atribuir esa reducción de accidentes exclusivamente al uso de los silbatos.
Así se anuncia uno de los silbatos para ahuyentas animales salvajes en la carreteraBird Gard
Pese a su popularidad y a las buenas experiencias reportadas por algunos usuarios en los distintos portales digitales de compra, sigue existiendo un debate sobre su eficacia real. Mientras sus defensores sostienen que ayudan a advertir a la fauna de la presencia de vehículos, especialmente en carreteras secundarias y zonas boscosas, la evidencia científica disponible es mucho menos concluyente, por no decir inexistente, a pesar de la experiencia práctica positiva acumulada por quienes los utilizan y deciden respaldar el sistema a través de sus comentarios online.
Por ahora, y a falta de una pronunciación oficial más explícita y clarificadora, la mejor forma de entender estos silbatos debería ser como medida complementaria de seguridad. Son baratos, fáciles de instalar y cuentan o han contado con el respaldo de algunas unidades de la Guardia Civil. Pero, de momento, no sustituyen a lo realmente importante cuando se rueda por zonas con abundante fauna: reducir la velocidad, extremar la atención y anticiparse a cualquier movimiento inesperado en los márgenes de la carretera.
