el renacer de la bestia naranja

el renacer de la bestia naranja

KTM es como una montaña rusa, capaz de estar en lo más alto o en el pozo más profundo, de lo mejor y de lo peor. Y ahora parece que lo peor ya ha pasado, tras haber visto muy, muy de cerca las orejas del lobo. 

Tras un final de año desastroso, con una caída del 30% de sus ingresos y de una deuda de casi 3.000 millones, de haber tenido que parar la producción en abril por la falta de piezas de los proveedores externos, de la dimisión de su CEO, Stefan Pierer, y de haber satisfecho un tercio de la deuda gracias a la aportación de un inversor -casi con seguridad, su socio Bajaj-, las cosas parece que pintan bien en Mattighofen. 

Este primer semestre la marca naranja ha vendido más de 100.000 motos, de las cuales la mitad eran de stock, un brutal stock acumulado al final de 2024. Y eso ha sido un alivio para la marca y sus concesionarios. 

El otro aspecto que debe dar aire a la gente de KTM es que, a finales de este mes, concretamente el próximo 28 de julio, las cadenas de producción de Austria volverán a ponerse en marcha con la esperanza que la segunda mitad de año aún sea mejor que la primera. 

Parece que por fin los vientos soplan a favor desde los Alpes austriacos…