
Quien se da el capricho de comprar un Mercedes-AMG G 63, a menudo tiene que conformarse con lo que haya disponible en el concesionario. La gama de colores de fábrica es limitada y la espera para pedidos personalizados suele ser interminable.
Por ese motivo, la empresa de personalización Larte Design, con sede en Erkrath (Alemania), ofrece ahora una solución. Con una nueva gama, el equipo combina colores a medida y carbono de alta calidad para convertir este imponente todoterreno en una auténtica pieza única.
Foto: Larte Design
Se acabó el vinilo: la nueva tendencia se llama ‘color-carbono’
El concepto de este exclusivo Mercedes-Benz apuesta por la individualidad absoluta en lugar de los aburridos productos en serie. Larte utiliza como base su propio kit de carrocería Winner para el actual restyling del G 63.
En lugar de simples láminas adhesivas, los diseñadores desarrollan el color deseado junto con el cliente. Este se integra directamente en las piezas de fibra de carbono. El resultado es un carbono de color en el que la estructura de este material permanece totalmente visible. Una primera muestra presenta un espectacular degradado de negro a turquesa con detalles plateados que recorre toda la carrocería.
Material compuesto y colorido
Foto: Larte Design
Aquí es donde entra en juego la tecnología. Cada pieza visible está fabricada en carbono auténtico, tal y como se conoce en el mundo de las carreras. El acabado cumple con los más altos estándares para lograr reflejos perfectos. Larte Design ofrece una técnica poco común en la que el propio tejido lleva el tono deseado.
De este modo, el color y el material se funden en una unidad sin que la estructura se vea afectada. El fundador de la empresa, Alexej Janowski, destaca que sus clientes no buscan coches en serie, sino el vehículo que realmente se adapta a ellos.
Tuning sin remordimientos: por qué la carrocería permanece intacta
Foto: Larte Design
Cuando se habla de tuning, muchos piensan inmediatamente en ensanchamientos agresivos que dañan el coche de forma permanente. Larte sigue un camino diferente y renuncia a cortar la carrocería. Todos los componentes del kit se ajustan perfectamente a los puntos de montaje originales de la Clase G.
Esto evita preocupaciones al propietario y mantiene el valor de reventa. Además, todos los materiales están certificados por el TÜV alemán. De este modo, el coche sigue estando homologado para circular por carretera sin restricciones y conserva sus características de conducción habituales en el día a día.
Del primer boceto al modelo único terminado en Erkrath
Foto: Larte Design
El camino hacia la pieza única comienza con un asesoramiento personalizado. Los clientes no solo reciben bocetos digitales, sino también placas de muestra reales de carbono y pintura que pueden tocar. El pintado se realiza en una empresa alemana especializada que también trabaja para marcas de lujo.
Quien ya posea una Clase G, simplemente tiene que enviar su vehículo a Erkrath. Quien aún esté buscando, puede adquirir el vehículo base directamente a través del preparador, ya que el equipo cuenta con especialistas experimentados del sector del automóvil. La transformación dura unos dos meses.
Exclusividad en cifras: esto es lo que cuesta el sueño
Foto: Larte Design
Esta exclusividad tiene su precio. El paquete de carbono puro con imponentes llantas de 23 pulgadas tiene un precio de salida de 44.276 euros. Quien elija el paquete ‘The Canvas’ con el color personalizado deseado en la carrocería, pagará al menos 74.276 euros.
Para un nivel de detalle absoluto, está disponible la variante ‘Total Immersion’. Por un mínimo de 89.276 euros, Larte Design adapta además el color del interior a la nueva carrocería. Por supuesto, hay que añadir el coste del vehículo base, en caso de que aún no lo tenga en el garaje.
