
KTM ha tenido dos últimos años muy intensos, ya que la compañía se ha enfrentado a una incertidumbre financiera que muchos creían que acabaría por hundirla. Eso, sin embargo, no ha ocurrido, aunque por un margen muy estrecho.
La marca austriaca está ahora en manos más seguras con sus nuevos propietarios, Bajaj, y la empresa ha empezado a mover ficha para enderezar el rumbo. En esa línea, se ha reducido el volumen de stock acumulado, la producción vuelve a estar en plazo, se presentan motos, las plantillas se estabilizan y, a pesar de una supuesta ‘trampa’ para reducir emisiones en los modelos enduro, las aguas se han calmado en general.
Parte de esa estabilización se debe a que Bajaj y KTM han asegurado una nueva dirección ejecutiva. Recientemente, la marca ha ‘pescado’ en BMW a Stephan Reiff para convertirlo en el nuevo Chief Commercial Officer de KTM.
Y es un puesto que KTM necesita como el comer para superar una larga lista de obstáculos que se ha puesto a sí misma en los últimos años. Pero KTM no había terminado de reclutar directivos bávaros: también ha incorporado a otro hombre de BMW para ayudar a dirigir la tecnología y el desarrollo de producto de la compañía.
“Como parte de su realineamiento estratégico, KTM AG está reforzando su Consejo Ejecutivo con otro nombramiento clave: Christof Lischka asumirá el cargo de Chief Technology and Product Officer (CTPO) de KTM AG a partir del 1 de octubre de 2026”.
“Asumirá la plena responsabilidad del desarrollo de motos, con el objetivo de llevar el liderazgo tecnológico de las marcas KTM, Husqvarna y GasGas a futuras generaciones de vehículos, al tiempo que guía la evolución de la cartera de productos y garantiza los más altos estándares de calidad”.
Lischka encaja perfectamente en un equipo así: su trayectoria en BMW abarca casi tres décadas, en las que ha contribuido a crear, dar forma y perfeccionar las motocicletas de la marca desde su incorporación. No sólo ha trabajado en el desarrollo y en la estrategia de la gama de motos, sino que también ha desempeñado funciones de supervisión en áreas como la dinámica, el desarrollo de chasis, la tecnología e incluso los frenos.
Pero más allá de eso, en los últimos años Lischka ha estado al frente de la gama de BMW, ayudando a la marca a navegar los altibajos del mercado y los caprichos y demandas de los clientes, lo que ha llevado a la compañía a beneficios récord. Y eso es justo lo que KTM necesita ahora más que nunca, porque la gama actual está cargada de modelos caros y, en cambio, flojea en aquellos que la gente realmente está comprando.
“KTM es una marca en la que tecnología, innovación, competición y emoción están estrechamente entrelazadas”, ha afirmadó Lischka tras su fichaje, y ha añadido: “Eso es precisamente lo que hace que este puesto sea especialmente emocionante para mí. Mi ambición es trabajar con los equipos de Mattighofen para desarrollar productos tecnológicamente avanzados y con buen rendimiento dentro y fuera del asfalto”.
