![]()
Poca gente puede conocer mejor a Marc Márquez que su jefe de ingenieros. Mundo Deportivo tuvo la oportunidad de charlar con Marco Rigamonti para que nos explicara como es el día a día al lado del ocho veces campeón del mundo. Durante la charla explicó como se ven los datos en la telemetría que reflejan como pilota el de Ducati y también repasó las claves para tener la máxima confianza entre ellos.
No hay duda de que Marc Márquez es uno de los mejores pilotos de la historia. Cada uno lo pondrá en el puesto que considere dentro del olimpo del motociclismo pero sin duda su nombre pasará a la historia. Por eso quisimos preguntar a Rigamonti, qué cree que le falta al ’93’ para hablar del piloto perfecto.
“Digamos dónde le cuesta un poco más, desde el punto de vista del piloto, son los giros a la derecha. Él dijo que después de la lesión en el brazo es un poco peor en eso, siempre le ha costado, pero ahora es un poco peor. Si también tuviera los giros a la derecha como los tenía a la izquierda sería imbatible”, nos contaba el ingeniero italiano.
A pesar de tener esta dificultad en los giros a derecha, el nivel de Márquez en esta temporada 2025 casi no puede ser más alto. De ocho Grandes Premios, el catalán ha firmado el doblete en la mitad de ellos. Es cierto que ha cometido errores groseros como la caída de Austin y Jerez pero cuando lo tiene todo en su sitio no tiene rival. El ejemplo es que en Aragón, uno de sus circuitos fetiche, logró dominar todos los entrenamientos, hizo la pole, batió el récord del circuito y ganó las dos carreras. No dejó nada para los demás, algo que no ocurría desde hace 10 años, cuando el propio Marc lo hizo en el GP de Alemania de 2015.
ENTREVISTA MD
Oriol Muñoz
ENTREVISTA MD
Alex Hernando
Con el resultado de Aragón ya son 32 puntos de ventaja de amrc respecto a Alex Márquez en la lucha por el título. Los dos hermanos de Cervera dejan a un mundo a Pecco Bagnaia. El italiano está a 93 puntos de su compañero y, no está descartado porque se ha cumplido poco más de un tercio de Mundial, pero una remontada de este calibre se presenta como una quimera.
