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Seis de cada diez accidentes de moto con heridos están provocados por otro vehículo. El dato, que recoge un estudio reciente sobre siniestralidad, pone el foco en uno de los grandes problemas de los motoristas en carretera: la dependencia constante de lo que hagan los demás.
Se trata del Estudio de Siniestralidad Vial en Motocicletas realizado por la Fundación Mutua en colaboración con el Servicio de Estudios de Mutua Madrileña, un análisis de más de 100.000 siniestros registrados entre 2020 y 2024 que muestra un escenario que sigue siendo preocupante.
Aunque las motos representan en torno al 12% del total de vehículos, los motoristas suponen una cuarta parte de los fallecidos en carretera. Además, en el último año analizado, los accidentes mortales en vías interurbanas dejaron 441 víctimas, una cifra que refleja la gravedad de la situación.
Perfiles de mayor riesgo sobre la moto
Los motoristas más jóvenes y los que vuelven tras años sin ir en moto concentran buena parte de los accidentes.@harleydavidson/Unsplash
La edad y la experiencia marcan diferencias claras. Los menores de 25 años son el grupo con mayor probabilidad de sufrir un accidente, con un riesgo un 125% superior a la media de motoristas.
Por otro lado, los mayores de 54 concentran buena parte de los siniestros mortales, no solo por el envejecimiento, sino que en muchos casos se trata de motoristas que regresan a la moto tras años sin utilizarla.
La experiencia también influye directamente. El estudio ha revelado que a partir del tercer año de carnet la frecuencia de accidentes con lesiones se reduce a la mitad. Pero atentos porque otro dato llamativo es el de la antigüedad de la moto: tres de cada diez siniestros se producen con motos de menos de dos años, una proporción que está muy por encima de su peso real en el parque automovilístico.
Cuándo y cómo se producen los accidentes
Con lo que nos gusta el viernes… Fundación Mutua
El estudio también identifica los momentos de mayor riesgo. En ciudad, el viernes es el día con más accidentes, especialmente entre usuarios de scooter, que son los que registran más siniestros dentro del conjunto de motos. En carretera, el domingo concentra más incidentes en motos de mayor cilindrada, sobre todo en las horas centrales del día.
Lo que también deja entrever el estudio es que la potencia de la moto también juega un papel importante en la gravedad del accidente: más del 60% de las lesiones graves están asociadas a motos de más de 250 cc.
¡Pero ojo! El factor clave no es solo la cilindrada, es la relación entre el peso del motorista y la potencia de la moto, que influye directamente en la capacidad de reacción y en la exposición al riesgo.
Las lesiones y la importancia de equiparse bien
Sí, la falta de equipación aumenta el riesgo de sufrir lesiones de gravedad.Chandler Cruttenden
Dos de cada diez lesiones en moto son graves y muchas de ellas afectan a las extremidades inferiores. Sin embargo, el uso de equipación completa sigue sin estar del todo extendido, especialmente en trayectos urbanos.
Aunque el casco está plenamente asumido, todavía hay motoristas que prescinden de guantes, chaquetas o pantalones específicos en recorridos cortos. De hecho, el uso de protección en piernas y pies sigue siendo minoritario en ciudad.
Respecto al airbag, apenas un pequeño porcentaje de motoristas lo utiliza, a pesar de su capacidad para reducir la gravedad de las lesiones. Según el estudio, la incomodidad o el calor siguen siendo los principales motivos para no incorporarlo al equipamiento habitual, aunque posiblemente el precio y la desinformación tengan mucho que ver. Corre la idea general de que un chaleco airbag es terriblemente caro cuando realmente pueden conseguirse por el precio de un casco.
En conjunto, los datos dibujan una realidad compleja en la que el motorista sigue siendo uno de los usuarios más expuestos, no solo por su propia conducción, sino por todo lo que ocurre a su alrededor. La experiencia, el tipo de moto o el momento en el que se circula influyen, pero también lo hace algo tan básico como la equipación. Entender estos factores y asumirlos forma parte de la propia conducción, porque al final no se trata solo de evitar el accidente, sino de reducir al máximo sus consecuencias cuando no todo depende de uno mismo.
