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Los sistemas de control del flujo de tráfico mutan y se transforman, adaptándose a las nuevas necesidades de conductores y vehículos, siempre pensando en la mejora de la seguridad vial.
Los semáforos son un buen ejemplo de ello, con la incorporación reciente de la cuarta luz blanca con indicaciones direccionales para autobuses y taxis, una manera de dar preferencia al transporte público para que su velocidad media aumente.
Así luce el piloto azul en un semáforo.Captura
La última novedad en la señalización semafórica es una nueva luz azul en los semáforos, pero no forma parte de los tres colores principales rojo, ámbar y verde, sino que es una luz auxiliar externa, generalmente colocada en la parte superior, justo sobre el rojo.
Es una señal luminosa visible a 360º, por lo que se percibe desde cualquier posición. Lo más normal es pensar que está pensada para los conductores, y que estos pueden ser multados si lo desconocen, pero no.
En este caso, su utilidad está enfocada solamente a los agentes de la ley. Es una buena idea, ya que este piloto azul sirve para indicar que el semáforo sobre el que está colocado está en rojo. La luz azul está sincronizada con el rojo, por lo que se enciende al unísono con este.
Gracias a ello, los agentes de la ley pueden identificar desde cualquier posición a los “red-light runners”, que en anglosajón significa los que se saltan el semáforo en rojo.
O sea que el procedimiento estándar de la excusa “cuando he pasado estaba en ámbar” ya no cuela…
Estas nuevas luces azules comenzaron a instalarse en algunas ciudades del estado de Florida (Estados Unidos) a finales del año pasado como prueba piloto, y todo parece indicar que han llegado para quedarse.
Pero esto no es una novedad. La entrada en servicio oficial de estos pilotos azules fue en el estado de Minessota en 2009, lo que significa que hace ya 16 años que están en uso. Su llegada a Europa no parece probable, pero creemos que es una buena idea para controlar perfectamente a los “red-light runners”.
