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Un estudio reciente vuelve a reforzar la preocupación por el colectivo motorista de las autoridades responsables de la seguridad vial en España y, en este caso concreto, Catalunya. El análisis del último trienio en las carreteras catalanas realizado por el RACC saca una conclusión alarmante sobre los accidentes en la región: en el 45% de siniestros con fallecidos o heridos graves había al menos una moto o un ciclomotor implicado.
“Es importante subrayar que la presencia de motoristas en los accidentes mortales y con heridos graves sigue siendo muy elevada en el trienio 2021–2023”, destacan los autores del estudio que dibuja el mapa de riesgo de la red viaria catalana y sigue los estándares internacionales iRAP (International Road Assessment Programme). Aunque las motos y ciclomotores solo representan un 2,4% de la movilidad global en vías interurbanas en Catalunya, su implicación en casi la mitad de accidentes graves o mortales destaca en el análisis. En el caso concreto de los siniestros con víctimas, las motos y ciclomotores aparecen en el 35% de los sucesos registrados.
Accidentes de moto y ciclomotor en la última década
RACC
Hasta el 30 de noviembre, han fallecido en carreteras catalanas 47 motoristas, cuatro menos que en el mismo período del año pasado. A pesar de esta ligera disminución, la proporción de víctimas motoristas respecto al total de decesos en la vía pública sigue representando más de una tercera parte del total (37%).
Los datos de este estudio pormenorizado muestra que casi una cuarta parte (24%) de la red viaria analizada (más de 6.300 kilómetros de vías interurbanas) presenta un riesgo alto o muy alto de sufrir un accidente grave o mortal según los estándares internacionales, y la mayoría de los tramos más peligrosos se concentran en carreteras convencionales.
Al detalle
Redacción
En el análisis de la última década, el RACC explica lo siguiente en lo referido al colectivo motorista: “Hasta 2018 los accidentes totales en moto/ciclomotor habían mostrado una tendencia al alza, que se rompió en 2019. La COVID-19 supuso una caída del 40% respecto al año anterior. En 2021 volvieron a aumentar, pero en cuanto a los accidentes con víctimas mortales y heridos graves aún mantuvieron los valores más bajos de los últimos 10 años. En el año 2022 hubo un pequeño repunte de los accidentes con víctimas mortales y heridos graves de motos, pero con una disminución del total de accidentes de moto y ciclomotor. En el año 2023 prácticamente se acaban de recuperar los niveles de siniestralidad de antes de la pandemia, aunque ligeramente por debajo”.
Una de las conclusiones más interesantes del estudio es que el 50% de los accidentes graves y mortales de moto se concentran en tan solo el 13,7% de longitud de la red viaria (873 km).
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