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Los Mossos d’Esquadra han denunciado a un grupo de motorista que conducía a toda velocidad y realizando maniobras temerarias mientras circulaban por la AP-7, una de las principales arterias de la red viaria catalana. La policía de la Generalitat de Catalunya ha compartido el vídeo de los moteros en sus redes sociales, donde puede observarse como dos de ellos realizan piruetas en plena zona de tráfico denso: una de las motos firma un caballito a más de 100 km/h por el carril izquierdo de la autopista mientras otro circula con los pies por encima del manillar y la cúpula de la moto y saluda al resto de vehículos con una mano, en su caso en el carril derecho.
Los hechos acontecieron a la altura de Mollet del Vallés, y los Mossos han destacado que los dos motoristas cazados realizando maniobras ilegales pusieron en riesgo su vida y la de los demás usuarios de la carretera. Por ello han procedido a denunciar a ambos por un delito penal de conducción temeraria que puede implicar la retirada del carnet de conducir entre uno y seis años, además de posibles multas de cárcel de entre seis meses y dos años.
La sanción más ‘leve’ por este tipo de comportamiento y la más habitual es la de una multa de 500 euros y la retirada de seis puntos, pero si el juez considera que hay peligro real para el resto de personas en la vía pública, las consecuencias pueden ser penales como en este caso.
El artículo 380 del Código Penal recoge este delito de conducción temeraria, que consiste en “conducir un vehículo a motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta y con ello poner en concreto peligro la vida y la integridad de las personas”.
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Según el Reglamento de Procedimiento Sancionador en materia de Tráfico, cualquier persona puede realizar la denuncia ante este tipo de comportamientos, y pruebas como los vídeos en las redes sociales bastan para el procesamiento de dicho delito. Si está en redes, en definitiva, la multa está asegurada si llega a las autoridades competentes y se pueden identificar a los perpetradores de la ilegalidad, por ejemplo con la simple lectura de la matrícula.
El auge de los teléfonos móviles inteligentes, internet y las redes sociales ha puesto más fácil que nunca la denuncia a las autoridades, que incluso tienen efectivos encargados de rastrear los medios digitales en busca de posibles delitos contra la seguridad vial para proceder a su denuncia efectiva.
