Bimota ha encontrado en GET, la división electrónica de Athena, un nuevo aliado tecnológico para uno de los proyectos más avanzados de su historia. La compañía italiana está trabajando junto al fabricante de Rímini en la gestión electrónica de la aerodinámica activa de la KB998 Rimini, una superbike nacida con la competición en el punto de mira y desarrollada como base para el regreso de Bimota al Mundial de Superbike.
La colaboración pone el foco en uno de los elementos más llamativos de esta exclusiva superbike: “sus alerones aerodinámicos variables”. No se trata simplemente de unos winglets convencionales diseñados para generar carga aerodinámica, sino de un sistema capaz de modificar su funcionamiento dependiendo de lo que esté haciendo la moto en cada instante. Y ahí es donde entra en juego la electrónica.
Una centralita específica para controlar los alerones
Como os estamos contando, el trabajo desarrollado por GET se centra en una unidad de control electrónica específica capaz de comunicarse con la arquitectura electrónica de la KB998 Rimini y gestionar los apéndices aerodinámicos de forma dinámica. En la práctica, la centralita recibe información procedente de los diferentes sensores instalados en la moto. Y, a partir de esos datos, el sistema determina qué estrategia debe aplicar y ajusta la posición de los alerones para adaptar la carga aerodinámica a cada situación.
Entre los parámetros que puede tener en cuenta se encuentran variables como la velocidad y la aceleración, junto con otros datos relacionados con el comportamiento dinámico de la motocicleta. Como podemos comprobar, el objetivo es que la aerodinámica deje de ser un elemento estático para convertirse en una parte activa de la dinámica de la moto.
Una aerodinámica pensada para cada momento
La propia Bimota describe los winglets variables de la KB998 Rimini como un elemento revolucionario dentro de la producción de motocicletas. Según la marca, el sistema está diseñado para proporcionar la cantidad de carga aerodinámica necesaria en diferentes fases de la conducción, desde la frenada y la entrada en curva hasta los ajustes durante el paso por el viraje y los cambios de dirección.
También busca ayudar a controlar el levantamiento de la rueda delantera cuando se acelera con fuerza.
Esto explica la importancia del trabajo realizado por GET.
No basta con diseñar unos alerones capaces de moverse. La dificultad real está en conseguir que su funcionamiento esté perfectamente coordinado con el resto de sistemas de la moto. Una superbike de 200 cv genera enormes fuerzas durante una frenada y una aceleración. En esas condiciones, cualquier modificación en la carga aerodinámica puede tener consecuencias sobre el comportamiento del tren delantero y trasero. Por eso, la electrónica debe actuar con precisión y rapidez.
El chasis, la electrónica y la aerodinámica trabajan juntos en esta Bimota
La colaboración entre Bimota y GET no consiste simplemente en añadir una centralita a un sistema de alerones. El verdadero desafío está en integrar el sistema dentro de una arquitectura electrónica y mecánica mucho más compleja. La KB998 Rimini es una moto especialmente sofisticada. Su chasis combina un bastidor principal de acero de alta resistencia con placas de aluminio mecanizado, mientras que la carrocería utiliza numerosas piezas fabricadas en fibra de carbono. Bimota también ha recurrido a suspensiones Showa de altas prestaciones y a componentes mecanizados en aluminio para conseguir una combinación de rigidez, ligereza y precisión orientada al circuito.
El resultado que busca Bimota es una interacción mucho más estrecha entre tres elementos: chasis, electrónica y aerodinámica. Y la tendencia parece clara. Las superbikes más avanzadas ya no dependen únicamente de la potencia del motor o de la eficacia de sus suspensiones. La capacidad de procesar información y modificar el comportamiento de la moto en tiempo real se está convirtiendo en otro de los grandes campos de batalla tecnológicos.
200 CV y ADN directo del WorldSBK
La KB998 Rimini no es una superbike convencional con una carrocería espectacular. Como os comentamos antes, el modelo está estrechamente relacionado con el proyecto de Bimota en el Campeonato del Mundo de Superbike y se desarrolló como base de homologación para la competición. De hecho, la producción está limitada a 500 unidades, el número necesario para cumplir con los requisitos de homologación del campeonato.
Bajo su espectacular carrocería de carbono se encuentra un motor de cuatro cilindros en línea de 998 cc, derivado de la tecnología utilizada por Kawasaki en sus superbikes de competición. En la versión de calle declara 200 cv a 13.600 rpm y 111 Nm de par máximo a 11.700 rpm. Son cifras que sitúan a la KB998 Rimini directamente en el territorio de las superbikes más exclusivas, pero en este caso acompañadas por una parte ciclo completamente desarrollada bajo la filosofía de Bimota. Todo ello convierte a la aerodinámica activa en una pieza más de un conjunto diseñado para funcionar en circuito.
Una tecnología que ya tenía una estrecha relación con la competición
La asociación entre Bimota y GET tampoco parte completamente de cero. Ambas empresas ya habían colaborado en el desarrollo de soluciones electrónicas para el mundo off-road, incluida la Bimota BX450 Enduro. Ahora esa experiencia se traslada a un escenario completamente diferente: las motos deportivas de altas prestaciones.
El cambio de escenario es importante para GET. La empresa ha construido buena parte de su reputación en el ámbito de la electrónica aplicada a la competición y al off-road, pero el proyecto de la KB998 Rimini representa una oportunidad para entrar de lleno en un terreno donde la electrónica adquiere una complejidad cada vez mayor. La gestión de la aerodinámica activa es probablemente uno de los mejores ejemplos de hacia dónde se dirige esta evolución.
El objetivo final es que la moto sea capaz de aprovechar sus recursos aerodinámicos de una forma mucho más inteligente: más carga cuando resulta necesaria, menos cuando puede perjudicar el comportamiento y una transición coordinada con lo que está sucediendo entre los neumáticos y el asfalto. Así pues, la KB998 Rimini se convierte así en un escaparate tecnológico para Bimota, pero también en un laboratorio sobre dos ruedas para GET.
El ingeniro Pierluigi Marconi, responsable del proyecto KB998 Rimini, ha cometado: «La complejidad de un sistema como la aerodinámica activa requiere un nivel de integración extremadamente elevado, GET ha demostrado una gran competencia y flexibilidad, contribuyendo de manera decisiva a la creación de una solución innovadora.»
