
La firma india Bajaj cuenta con dos modelos de 400 cc, Pulsar y Dominar, que partiendo de la misma base mecánica cuentan con perfiles bien diferenciados, pero siempre dentro del mismo concepto: una moto asequible, fácil de conducir, e ideal para los que se estrenan con el A2. Los hemos conocido a través de Bajaj Escape.
20 de octubre de 2026 (11:44 CET)
Bajaj Escape, una escapada para conocer la Dominar 400 y la Pulsar NS 400 Z.
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Bajaj quiere hacerse un hueco en el mercado español, que aunque está dominado por los modelos urbanos de 125, tiene un segmento A2 en crecimiento. Este se ha convertido en el centro de atención de todos los fabricantes, y Bajaj no es una excepción. Su propuesta se basa en dos modelos, la Dominar 400 y la Pulsar NS 400 Z, dos motos que comparten un punto de partida común, motor y bastidor, pero que tienen perfiles claramente diferenciados. Con el objetivo de conocerlas más a fondo, el fabricante indio nos propuso tomar parte en la Bajaj Escape, un recorrido de dos días por las carreteras de Guadalajara, donde tuvimos oportunidad de hacer muchos kilómetros y conocer en profundidad ambos modelos.
Como decíamos, el punto de partida es común, motor y bastidor, pero el concepto de moto es claramente diferente. Basta con un simple vistazo para darnos cuenta de la diferente orientación de la Dominar frente a la Pulsar. Ambas disponen del motor monocilíndrico de 373 cc, que ofrece una potencia de 40 CV a 8.800 rpm, con un par motor de 35 Nm a 6.400 rpm. Este motor, que ya equipaba la primera versión de la Dominar, ha sido actualizado y es claramente diferenciable del anterior porque ya dispone de una sola bujía en vez de las tres que equipaba el primero.
El otro punto común es el bastidor, un chasis que comparten pero que en el caso de la Pulsar, cuenta con una geometría diferente, más cerrada, que permite que esta moto sea más ágil. A partir de ahí, las diferencias se aprecian a la vista. La Dominar es más larga y con mayor distancia entre ejes, tiene una pequeña pantalla que resulta bastante efectiva, que sumada a unos cubremanetas ofrece una buena protección aerodinámica. La altura del asiento es 7 mm más baja, pero la silleta es algo más ancha y más confortable, y esa anchura puede dificultar que las personas de talla más baja puedan poner ambos pies con suficiente confianza en el suelo. También tiene un depósito de un litro más de capacidad, y declara un peso en seco de 184 kilos, diez más que la Pulsar. Con este planteamiento, la Dominar tiene un evidente perfil de moto turística, con dos buenas plazas para sus ocupantes y una parrilla que viene lista para colocar un baúl.
Bajaj Dominar 400 4
En la Pulsar la orientación es diferente. Su estética es claramente más moderna que la de su hermana, y la ausencia de pantalla y su diseño más agresivo le dan un cierto carácter deportivo que, por comportamiento, parece tener realmente. Incluso cabe la posibilidad de adquirirla sin defensas -te las dan, pero al comprarla puedes pedir que no las monten- lo que acentúa la ligereza del conjunto y lo hace visualmente más atractivo.
El gran cambio reside en una geometría, más cerrada en la Pulsar, con una distancia entre ejes menor, y con menos peso también para potenciar su agilidad. Lo que también la diferencia de la Dominar es la capacidad del depósito de 12 litros, uno menos que la Dominar. Y otra diferencia notable está en la medida del neumático trasero, ya que la Pulsar monta un 140/70-17, en vez del 150/70-17 de su compañera, lo que potencia su agilidad.
Bajaj Pulsar NS 400 Z 7
Otra diferencia notable entre ambos modelos es el equipamiento, ya que a pesar de ser muy básico en ambas motos, la Pulsar cuenta con control de tracción y cuatro modos de conducción: road, sport, rain y, sorprendentemente, off road, aunque la Pulsar no es una moto pensada, ni mucho menos, para adentrarse por pistas o caminos. Pero es evidente que en India lo habitual debe ser encontrarse carreteras sin firme, y un ayudita en esas condiciones nunca está de más.
Ambas equipan de serie neumáticos indios MRF, pero en la Bajaj Escape había varias unidades de la Pulsar que montaban Pirelli Angel o Metzeler Roadtec.
Para todos los públicos
En acción, ambas motos sacan a relucir su diferente personalidad. La Dominar es tiene una acertada posición de conducción y un manillar suficientemente ancho que ofrece un buen control de la moto. No tiene excesivas vibraciones y la buena protección aerodinámica nos permite rodar erguidos y con comodidad. Es una moto muy simple y fácil de manejar. No hay mucha información que buscar en la pantalla, que además dispone de una subpantalla sobre el depósito en el que se ofrece información complementaria (marcha engranada, por ejemplo), pero su ubicación obliga a perder de vista la carretera para poder leerla.
Bajaj Pulsar NS 400 Z 4
La Dominar, como la Pulsar, pide que la llevemos alta de vueltas para sacarle todo el jugo a esos 40 CV de potencia, porque su respuesta a bajo o medio régimen es algo más plana. El peso también se nota, y esos 184 kilos para sólo 40 CV se hacen notar. Las suspensiones son básicas: una horquilla invertida con barras de 43 mm de diámetro y 135 mm de recorrido, sin reglajes, que ofrece suficiente firmeza, y su larga distancia entre ejes 1.453 mm ayuda a que disfrute de una buena estabilidad. La suspensión trasera equipa un curioso amortiguador Nitrox oleoneumático que es regulable en precarga, lo que ayudará a mantener la firmeza si rodamos acompañados o con equipaje. Frenando, las pinzas Bybre cumplen sin apuros. Los neumáticos MRF funcionan bien, porque es una moto pensada para rodar a un ritmo tranquilo y sin heroicidades.
Bajaj Pulsar NS 400 Z amortiguador
La Pulsar tiene otra personalidad. Por diseño, estética y comportamiento, invita a animarse en las curvas. La posición de conducción es confortable, con el manillar bastante por encima de las tijas y las estriberas no excesivamente altas ni retrasadas. No es una deportiva sino una moto despreocupada, que te lo pone fácil si quieres disfrutar con ella. Su diferente configuración con respecto a la Dominar se nota enseguida, es más ágil de dirección, más rápida de reacciones, y el neumático trasero estrecho potencia esa facilidad para moverla entre curvas. Jugando con los modos de conducción no se nota mucha diferencia ni tampoco llegué a percibir que la pusiera en situación de entrada en escena del control de tracción. Hay poca potencia -suficiente para los recién llegados al A2- y mucha facilidad para hacer uso de ella. Si apuras el motor te invita a aplanarte sobre el depósito, pero de por sí la posición es bastante cómoda. Con Pirelli o con Metzeler disfrutas de un extra de confianza frente a los MRF de serie, aunque al ritmo que te permiten rodar estas motos son unos neumáticos que, inicialmente, cumplen con suficiencia.
