Ángel López, experto en movilidad: “Sin la moto, Barcelona no sería lo que es”

Ángel López, experto en movilidad: "Sin la moto, Barcelona no sería lo que es"
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“No sé si somos la ciudad con más densidad de motocicletas en Europa, pero lo que sé es que hemos hechos muchos esfuerzos para incorporar a la moto en nuestras políticas de movilidad”, explicaba Ángel López, coordinador general de movilidad en el Ajuntament de Barcelona y uno de los mayores expertos en la gestión de tráfico en España, durante su participación en la segunda edición de la conferencia internacional Motorcycle Road Safety, celebrada la semana pasada en Zaragoza.

Este ingeniero, responsable de algunos de los planes de movilidad urbana más revolucionarios dentro del panorama europeo, hizo toda una declaración de intenciones nada más empezar su intervención durante una jornada dedicada a las políticas de seguridad vial centrada en los vehículos motorizados de dos ruedas. “Ninguna de estas motos se adaptan al entorno urbano”, afeó a la organización del evento. Cerca del escenario se podía disfrutar de todo tipo de grandes deportivas, trail y tourings, mientras que las propuestas eléctricas y pequeñas scooter estaba al fondo del pabellón.

“No venimos a presentar nada nuevo, porque hemos hecho muy bien las cosas”, comentó. Luego, sin embargo, esbozó un nuevo plan de tres ejes y con 12 líneas concretas de trabajo para mejorar la seguridad y movilidad del futuro de las motocicletas dentro de la ciudad.

El Ajuntament de Barcelona debe gestionar un parque de 300.000 motos censadas en una ciudad de 1,6 millones de habitantes donde se realizan cerca de ocho millones de desplazamientos diarios, medio millón en moto. La más típica en sus calles es la 125cc de rueda alta.

Ángel López (i), coordinador de movilidad del Ajuntament de Barcelona, durante su intervenciónAnesdor / Youtube

“Nada tiene que ver la seguridad vial de una moto en la carretera con la de una moto en el entorno urbano”, subrayaba López. “Siempre tenemos un plan concreto para la moto. Intentamos entender qué sucede con la motocicleta”, incidía sobre las políticas del consistorio.

En una ciudad hay demasiado obstáculos: postes, papeleras, semáforos… todos de extremado riesgo para los motoristas, pero a la vez elementos indispensables que no pueden desaparecer del entramado urbano. Barcelona piensa ahora cómo encontrar más innovación para mejorar la seguridad vial de sus centenares de miles de motoristas.

“Barcelona, sin la moto, no sería lo que es”, reivindicaba López ante el público presencial y online. La voluntad es repensar todo lo hecho en una ciudad pionera: el casco llegó en los años noventa, las zonas avanzadas hace más de una década, la limitación de la velocidad a 20 o 30 km/h hace más de 15 años según en qué áreas de la urbe catalana.

La moto del futuro según Barcelona debería ser segura, ordenada y limpiaBorja Sanchez-Trillo / EFE

“Barcelona necesita hoy una moto que sea segura, ordenada y limpia. Esos serán los tres ejes del plan de actuación sobre la moto que estamos preparando”, anunciaba. Se pretende mejorar notablemente la información y los detalles sobre cada uno de los accidentes para aprender lecciones en cada uno de ellos, se ha creado ya el observatorio de la moto en la ciudad y se desarrollan en estos momentos hasta 12 líneas de actuación concretas para mejorar todavía más la relación de la motocicleta con la población.

Como en cualquier otro sitio, las muertes de los motoristas preocupan al consistorio. “Es un número gordo, una situación grave. El 50% de los muertos en nuestra ciudad circulaban en motocicleta”, destacaba López en su presentación. “La batalla ahora es combatir las conductas imprudentes, algo cada vez más habitual”, incidía sobre este asunto.

El ayuntamiento en Barcelona se ha puesto serio con aparcar mal encima de la acera tras su última reforma del código de circulaciónAjuntament de Barcelona

“Vista la mortalidad en otros sitios, se podría decir que incluso estamos bien”, matizaba. El foco del ayuntamiento está en mejorar las cifras dentro del colectivo de personas que usan motos de entre 125 y 250cc, las más habituales dentro del parque móvil de la ciudad: “Hay que reconocer que la moto es una ventaja para la ciudad, pero no podemos seguir con estas cifras. Hemos detectado que el ciclomotor está desapareciendo. Ahora es prácticamente exclusivo para los servicios de movilidad compartida que operan en la capital catalana.

Sobre la ordenación del alto volumen de motocicletas, ha señalado la política de seguir creando espacio en calzada para la moto, donde en una década se han añadido unas 30.000 plazas de parking mientras se ha reducido el espacio encima de la acera. “Hacemos un trabajo milimétrico para calcular dónde se puede aparcar y dónde no”, destacaba sobre un tema que siempre es muy polémico entre los usuarios de la vía pública en Barcelona.