Yamaha prepara una moto que reduce marchas sola al detectar peligro

Yamaha patente conducción semiautónoma

La evolución tecnológica de las motocicletas avanza a gran velocidad y Yamaha parece decidida a ocupar una posición protagonista en esa transformación. Así pues, una reciente solicitud de patente registrada por la firma japonesa muestra un nuevo sistema electrónico que combina 2 tecnologías cada vez más presentes en el sector: los radares frontales y las transmisiones semiautomáticas.

La idea principal detrás de este desarrollo de los japoneses es relativamente sencilla de entender, aunque técnicamente resulta mucho más compleja de ejecutar. Yamaha busca que las motos equipadas con control de crucero adaptativo, puedan reducir marchas automáticamente cuando el sistema detecta que es necesario desacelerar para mantener la distancia de seguridad con el vehículo que circula delante. Fáci, ¿no?

Actualmente, muchos modelos con radar frontal ya son capaces de acelerar o frenar automáticamente para mantener una velocidad y una separación constantes respecto al tráfico. Sin embargo, Yamaha quiere ir un paso más allá incorporando también la gestión inteligente de la transmisión.

Así funcionaría el sistema de Yamaha

La patente muestra cómo el sistema actuaría de una forma muy similar a la de un piloto experimentado. Cuando la moto necesita reducir velocidad, además de intervenir sobre los frenos, la electrónica seleccionaría marchas inferiores para aprovechar el freno motor y estabilizar la moto durante la desaceleración.

En la práctica, este funcionamiento permitiría repartir mejor las fuerzas de frenado, reducir las transferencias bruscas de peso hacia la rueda delantera y mantener una mayor estabilidad, especialmente en situaciones de frenada intensa o de emergencia.

Además, todo ello se integraría con otros sistemas electrónicos ya presentes en algunos modelos de última generación de Yamaha, como la suspensión semiactiva o el frenado unificado automatizado. De hecho, la Yamaha Tracer 9 GT+, equipada con sistema Y-AMT, es uno de los mejores ejemplos de esta nueva filosofía tecnológica de la marca nipona. Por ejemplo, en este modelo, el control de crucero adaptativo ya trabaja conjuntamente con los frenos y las suspensiones electrónicas para mejorar la seguridad y el confort durante la conducción.

Ahora, como os estamos contando, esta nueva patente amplía todavía más esas capacidades. El sistema sería capaz de coordinar simultáneamente acelerador, frenos, suspensión y transmisión para gestionar de forma automática situaciones de tráfico complejas, minimizando las posibilidades de desestabilización de la moto. Y, aunque este tipo de soluciones seguirán reservadas inicialmente a motocicletas premium y de gran cilindrada, todo apunta a que acabarán extendiéndose progresivamente a segmentos más accesibles.

Los radares frontales, las cajas de cambios automatizadas y los asistentes electrónicos son cada vez más baratos de producir gracias a su implantación masiva en la industria del automóvil.

Precisamente, el sector del automóvil podría marcar también el camino legislativo para el mundo de las 2 ruedas. En Europa ya son obligatorios determinados sistemas automáticos de asistencia y frenado de emergencia en coches nuevos, y EE. UU. aplicará medidas similares a partir de 2029. Por ello, no resulta descabellado pensar que en el futuro las motos también deban incorporar tecnologías capaces de evitar colisiones o reducir sus consecuencias de forma automática.