Recientemente, en la ciudad estadounidense de Seward, Nebraska, se ha abierto finalmente la que era considerada como la cápsula del tiempo más longeva hasta la fecha. Un cubículo de hormigón armado y acero que ha permanecido enterrada durante los últimos 50 años. La idea de esta iniciativa fue de Harold Davisson, un empresario local que imagino a los jóvenes del lugar presenciando un acontecimiento de esta magnitud medio siglo después de que se llevara a cabo.
Una cápsula del tiempo cargada de recuerdos
Tal y como se detalla en diferentes medios de comunicación locales, esta cápsula del tiempo contenían en su interior más de 5.000 objetos, entre los que se encontraban un Chevy Vega a estrenar y una Kawasaki KE. Además, había prendas de ropa junto a diferentes accesorios de cocina y miles de artículos cotidianos que empleaban las gentes de aquel momento en su día a día. Incluso una Barbie del modelo que Mattel lanzaba ese mismo año de 1975 al mercado.
También un montón de cartas que fueron escritas por los habitantes Seward para que, 50 años después, las recibieran sus hijos o nietos. En definitiva, todo un experimento social que ha colmado portadas y noticias en los diferentes medios de comunicación de la zona. Sin embargo, por encima de cualquier otra cosa, lo que más interés ha despertado en este desembalaje de la cápsula del tiempo, era saber cómo se encontraba el Chevy vega tras un largo letargo de medio siglo bajo tierra.
Junto a él estaba la Kawasaki KE azul, que también formó parte de esta extraordinaria historia. Ahora ambos vehículos han sido puestos a buen recaudo mientras se decide qué hacer con ellos.
Algunas personas relacionadas con el evento, como la propia hija del creador de esta cápsula del tiempo, han confirmado que en las próximas semanas se informará sobre el destino del Chevy, pero también de la icónica Kawasaki Offroad de mediados de los setenta.
