Un joven de 21 años ha creado una versión eléctrica del Vespino francés, y quiere venderlo

Barrolex Type 113
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Eliaz Barré tiene solo 21 años y ha creado la Barrolex Type 113, un ciclomotor eléctrico ligero, sencillo y pensado para ser fácilmente reparable que ahora busca financiación para dar el salto a la fabricación en serie. La movilidad eléctrica parece avanzar en una dirección muy concreta: vehículos cada vez más grandes, pesados, sofisticados y cargados de tecnología. Pero Eliaz Barré ha decidido recorrer el camino contrario.

Este joven francés, como os estamos contando, apasionado por los ciclomotores clásicos de los años 70 y 80, echaba de menos aquellas motos pequeñas y sencillas que podían utilizarse a diario y cuya mecánica no suponía un misterio para su propietario. En lugar de limitarse a lamentar que ese concepto prácticamente haya desaparecido, decidió construir su propia alternativa EV.

Así nació Barrolex

El proyecto se materializó en la Type 113, un ciclomotor eléctrico que busca trasladar al siglo XXI la filosofía de aquellas “mobylettes”. Es decir, bajo peso, mecánica sencilla y facilidad de mantenimiento. Y ahí está, precisamente una de sus principales diferencias respecto a buena parte de los vehículos eléctricos que encontramos actualmente en el mercado.

Una moto eléctrica que quiere ser ligera de verdad

La Barrolex Type 113 se mueve en unas cifras especialmente contenidas para tratarse de un vehículo eléctrico. Su motor desarrolla 3 kW y la velocidad máxima está limitada a 45 km/h, por lo que se encuadra dentro de la categoría de los ciclomotores. Su peso ronda los 53-55 kg, una cifra que la sitúa en una posición muy diferente respecto a muchos scooters eléctricos actuales, que en algunos casos superan ampliamente los 100 kg.

La autonomía anunciada se encuentra entre 40 y 50 km, mientras que la batería utiliza tecnología LiFePO4 y está concebida para poder desmontarse. La filosofía de Barrolex no consiste únicamente en fabricar un vehículo eléctrico que consuma poco, sino en crear una máquina que resulte accesible durante toda su vida útil.

La reparación es, de hecho, uno de los pilares del proyecto

La idea de Eliaz Barré es que el propietario no dependa necesariamente de una compleja infraestructura técnica para mantener su moto en funcionamiento. La sencillez constructiva y la posibilidad de acceder a sus componentes forman parte de la identidad de la Type 113. Es una forma de entender la movilidad eléctrica que recuerda más a las antiguas «mobylettes«, o en nuestro caso  los “vespinos” que a los modernos scooters eléctricos conectados y repletos de electrónica.

Lo que comenzó como un reto personal se hizo viral. Sí, Barré no empezó a trabajar en la Barrolex con la intención inmediata de convertirse en fabricante de motocicletas. El proyecto nació como un desafío personal, aprovechando sus conocimientos de mecánica y su interés por los ciclomotores clásicos. Pero el resultado comenzó a llamar la atención. El joven francés fue compartiendo la evolución de su creación en redes sociales y, poco a poco, el proyecto consiguió repercusión en medios de comunicación franceses. Ouest-France y France 3, entre otros, se hicieron eco de la historia de este joven que había decidido construir desde cero la moto que le gustaría conducir.

La repercusión hizo que la idea empezara a tomar una dimensión diferente.

Lo que inicialmente era una creación personal podía convertirse en un producto comercial. Y ahí comenzó la parte más complicada de la aventura. Porque diseñar y construir un prototipo funcional es una cosa. Convertirlo en una moto homologada y preparada para ser fabricada en cantidades suficientes es otra completamente distinta.

El siguiente reto: «homologar y fabricar«. El proyecto se encuentra ahora en una fase decisiva. Barrolex trabaja en el proceso de homologación de la Type 113 y busca avanzar hacia una futura fabricación industrial. Para ello, Eliaz Barré cuenta con el apoyo de diferentes organizaciones relacionadas con el emprendimiento y la innovación en Francia, entre ellas Le Mans Innovation, La French Tech Le Mans ID4Mobility.

Pero convertir una idea en una empresa requiere algo más que ilusión. También hace falta dinero. La financiación se ha convertido en uno de los principales obstáculos para que Barrolex pueda continuar avanzando. El proyecto necesita demostrar ante posibles inversores y entidades financieras que existe un interés real por parte de los futuros compradores. Por eso, la iniciativa ha recurrido a la financiación colectiva.

La cantidad inicialmente fijada como objetivo era de 20.000 euros, destinada a continuar con el desarrollo del proyecto y avanzar en el camino hacia la industrialización. Las primeras reservas anunciadas se sitúan alrededor de los 2.500 euros, aunque el precio definitivo de la futura versión de producción todavía no está cerrado. El planteamiento es sencillo: si suficientes personas están dispuestas a reservar una Barrolex, será más fácil demostrar que existe un mercado para este tipo de ciclomotor.

Una alternativa a la tendencia de las motos eléctricas cada vez más pesadas

El éxito inicial de la campaña demuestra que existe cierta curiosidad por una propuesta como esta. La Barrolex Type 113 no pretende competir con las grandes motos eléctricas ni con los scooters de altas prestaciones. Su objetivo es mucho más concreto: recuperar una fórmula de movilidad urbana sencilla y ligera utilizando tecnología eléctrica. Y quizás ahí esté precisamente su mayor atractivo.

Es una filosofía que ya funcionó hace décadas con los ciclomotores tradicionales y que su creador considera que todavía puede tener sentido en la actualidad. El proyecto todavía tiene por delante varios desafíos antes de que las primeras unidades puedan llegar a los clientes. La homologación, la industrialización y la financiación necesaria para fabricar el modelo en serie serán los grandes pasos que deberá superar.

La historia de Eliaz Barré demuestra que no siempre hace falta contar con una gran empresa detrás para llamar la atención. A veces basta con tener una idea clara, los conocimientos necesarios para convertirla en realidad y la suficiente perseverancia para seguir adelante.