Hoy Yamaha Motor es uno de los pilares de la industria de la motocicleta a nivel global. Pero hace 70 años, el 1 de julio de 1955, estaba dando sus primeros pasos en lo que a motos se refiere. Fue entonces cuando comenzó a fabricar la YA-1, una pequeña 125 monocilíndrica y de dos tiempos con una producción mensual aproximada de 200 unidades.
Ese fue el punto de partida con el que nació el espíritu que desde entonces mueve a Yamaha y ahora, siete décadas después, la filosofía continúa con la emoción y satisfacción del usuario en el centro de cada decisión e innovación (en japonés, Kando). Una filosofía y una manera de actuar que ha llevado a Yamaha a tener presencia en más de 180 países, donde ofrece productos que van desde las propias motos hasta vehículos todoterreno, motores fueraborda, waverunners, vehículos ligeros, e-bikes y sistemas de propulsión eléctricos para bicicletas.
En España Yamaha no lleva tanto tiempo establecida por las limitaciones comerciales que hubo durante muchos años, pero ya son más de 40 años en territorio nacional desde que llegase en 1981. Durante tres décadas, hasta el cierre en 2012, dispuso de una planta en Palau-solità i Plegamans, desde la que salieron más de un millón y medio de motos. Modelos como la Jog, la TZR 80, o la saga XMAX salieron de sus instalaciones antes de que la producción europea se trasladase a Francia.
Todo comenzó con una simple 125, la Yamaha YA-1
Se estima que en todos los años que Yamaha lleva en nuestro país, más de 3.500 personas han formado parte de su equipo. “La historia de Yamaha en España es también la historia de miles de personas que han creído en una forma distinta de moverse, trabajar y vivir con pasión. A todas ellas, gracias. El futuro se construye acelerando juntos”, indica Víctor González, director general de Yamaha Motor España.
La innovación en el pasado y el presente son el futuro de Yamaha Motor
En estos 70 años Yamaha Motor ha destacado, por lo menos para el gran público, por las motos. Y aunque ahora en el mercado tienen motos espectaculares como la Yamaha R9, la Ténéré 700 o la saga MT, ha habido muchas otras motos que han cambiado sus segmentos. Motos ya históricas como la FZR 1000 o más tarde la R1, son ya joyas de colección.
Y es que Yamaha ha estado vinculada siempre con la competición tanto de prototipos como de modelos derivados de serie y, por supuesto, el offroad donde la saga YZ ya sea de dos o cuatro tiempos, ha teñido de azul los circuitos de cross y las cronos de enduro de todo el mundo.
La competición está integrada en el ADN de Yamaha
De la misma manera, un punto en el que Yamaha Motor ha destacado siempre ha sido en el de los vehículos más utilitarios. Siguiendo el espíritu de aquella primera YA-1 hoy en día y desde hace tiempo, dispone de una amplia gama de scooters para que la movilidad personal no tenga límites. Y si solamente pudiéramos destacar uno de los scooters de Yamaha, quizás el TMAX sea la referencia.
Aun así, Yamaha Motor es mucho más que motos
Con el paso del tiempo, Yamaha Motor fue abriendo su abanico y además de ser fuerte en las motos, exploró otras vías en las que ha destacado. Una de ellas es Yamaha Marine, que es líder global ofreciendo propulsores para embarcaciones.
El primer modelo de Yamaha Marine se lanzó en 1960 y desde entonces han seguido evolucionando para ofrecer motor fueraborda de última generación con prestaciones espectaculares sin perder de vista la durabilidad.
De nuevo en tierra tampoco hay que olvidarse de la gama ATV y Side-by-Side con algunos modelos históricos de la marca como el Grizzly y el Kodiak, diseñados para afrontar con solvencia los trabajos más exigentes sin renunciar al confort. Igualmente, Yamaha Motor ha apostado en los últimos tiempos por las eBike con modelos diferentes para las diferentes necesidades.
Motores fueraborda, otra de las señas de identidad de la casa
Por último, una última curiosidad que probablemente desconozcas si no practicas golf y es que en este 2025 la división de carros de golf cumple 50 años con modelos que han llenado los campos tanto en sus versiones eléctricas como de gasolina.
En resumen, podemos decir que todo esto es el pasado, el presente y a la vez el futuro de Yamaha Motor que sigue trabajando por innovar, por mantenerse en la vanguardia y por ofrecer nuevas soluciones a las nuevas necesidades de transporte que existen hoy en día.
