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Encontrar una moto clásica en buen estado siempre es un motivo de alegría, pero lo que ha ocurrido en la reciente subasta “The Summer Sale” de la prestigiosa casa Bonhams supera cualquier expectativa.
Se ha bajado la maza para una Yamaha XT 500 de 1981 que no es que esté restaurada; es que no ha rodado. Su odómetro marca la ridícula cifra de 47 kilómetros en sus 45 años de existencia.
Para los nostálgicos y los conocedores de las trail, la XT 500 (producida entre 1976 y 1989) no necesita presentación. Es la madre de las enduros modernas, la máquina que forjó la leyenda del París-Dakar en sus primeras ediciones gracias a su robustez y a su incombustible monocilíndrico de cuatro tiempos.
Esta XT500 está como nueva a pesar de tener 45 años a cuestas.Bonhams
La historia detrás de esta unidad es tan curiosa como su estado de conservación. Tras salir de la fábrica de Iwata en 1981, su primer destino fue Sudáfrica. Allí pasó sus primeros años expuesta en el escaparate de un concesionario. Su primer comprador la adquirió y apenas le hizo 2 kilómetros antes de decidir que aquella silueta de depósito cromado era una obra de arte digna de ser expuesta dentro de su propia casa.
Años más tarde, el sobrino del propietario heredó la moto y sumó unos 40 kilómetros más al marcador. Su tercer y último dueño, un coleccionista afincado en el Reino Unido, la adquirió en 2017. Aunque la mantuvo estática, se encargó de arrancarla periódicamente y realizarle los mantenimientos necesarios para evitar los temidos daños por desuso.
Solo tiene 47 kilómetros realizados en 45 años…Bonhams
De hecho, el pasado 6 de marzo de 2026 se le realizó su última puesta a punto oficial, que incluyó la instalación de una batería nueva, limpieza a fondo del grifo de combustible, del filtro y del carburador (cuyos gicleurs se adaptaron de las especificaciones sudafricanas a las británicas).
Estéticamente, la moto luce exactamente igual que cuando se comercializaba a principios de los años 80, destacando por su icónico depósito con inserciones pulidas y las gráficas minimalistas de la época.
En el apartado mecánico, su motor monocilíndrico de ciclo 4T –aire, 2V, SOHC- de 499 c.c. y con arranque por pedal, toda una joya de la sencillez y de la fiabilidad, luce como nuevo.
Es la versión más buscada, con el depósito cromado.Bonhams
Y en la parte ciclo, sus frenos de tambor Simplex en ambos trenes, las llantas de radios de 21 pulgadas delante y 18 detrás, así como la horquilla con fuelles y el par de amortiguadores traseros, son los mismos con los que salió de fábrica.
Mires donde mires, todo está como nuevo.Bonhams
Esta joya de coleccionista, que Bonhams puso a la venta con un precio de reserva de 9.500 euros, se ha acabado vendiendo por una puja máxima de 16.000 euros, una cifra elevada, aunque muy alejada de la que se pagó hace unos meses en otra subasta de Sotheby’s, de la que os dejamos el link.
Viendo esos precedentes, quien se haya llevado a casa esta unidad con solo 47 kilómetros no solo ha adquirido una de las motocicletas más influyentes de la historia de la moto japonesa de los 80, sino también una de las mejores inversiones sobre dos ruedas de los últimos tiempos.
