Siete de cada diez víctimas mortales en las vías urbanas de España se desplazan a pie o en moto

Siete de cada diez víctimas mortales en las vías urbanas de España se desplazan a pie o en moto
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Aunque 2024 fue positivo con un descenso del 6% respecto al año anterior en términos de víctimas mortales, el total de 488 personas que murieron en accidentes de tráfico en vías urbanas sigue siendo notablemente abultado. Aunque se perdieron 30 vidas humanas menos, unos datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) considera esperanzadores, lo cierto es que el organismo se muestra especialmente preocupado por el hecho de que siete de cada diez muertos en pueblos y ciudades se desplacen a pie o en moto.

La mayoría de las víctimas en vías urbanas según los datos analizados y oficializados fueron peatones, un total de 203 personas, que suponen el 42% del total de víctimas. Les siguieron los motoristas, 139 (28%), que forman también parte de los denominados colectivos vulnerables definidos por la DGT. Si añadimos el resto de miembros del colectivo, los ciclistas (26) y los VMP como patinetes (13), el porcentaje de fallecidos asciende al 78%, casi ocho de cada diez víctimas en las carreteras y aceras del entorno urbano.

Los usuarios de coches y turismos, muy lejos de sus cifras de prevalencia en las vías interurbanas, representaron “tan solo” el 16% de los fallecidos, con un total de 79 víctimas mortales de las cuáles 25 no hacía uso de los accesorios de seguridad obligatorios durante el siniestro mortal.

En 2024, en total, se registraron 66.545 siniestros en ciudades y municipios, que causaron la hospitalización de 5.043 personas, un 3% más, según expuso el director general de Tráfico, Pere Navarro, en una rueda de prensa desde la sede de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

El 28% de los fallecidos no empleaba los accesorios de seguridad obligatorio. Destaca la cifra de 15 motoristas que no hacían uso del casco de protección durante el siniestro que les provocó la muerte. Tampoco llevaban casco 14 ciclistas, que no tienen que hacerlo obligatoriamente en las ciudades, aunque sí en carretera.

Lo mismo ocurre con los patinetes, el casco no es obligatorio, aunque lo será tras un futuro cambio legislativo, y cinco de las víctimas mortales no lo llevaban.

De forma global, sumando vías urbanas y carreteras, en 2024 se produjeron 101.966 siniestros, murieron 1.785 personas y 9.561 resultaron heridas y tuvieron que ser ingresadas, cifras que se reducen en 21 fallecidos y 296 hospitalizados respecto a 2023, en un contexto de población y desplazamientos al alza.

Además, a pesar de que el 65% de los siniestros se produce en ciudad, la mayor parte de las muertes ocurren en las carreteras, lo que Navarro atribuyó a un solo elemento: la velocidad. “La gente se mata más en la carretera por un tema de velocidad”, quiso recalcar. La DGT lleva tiempo intentando incidir en este dato.

Por otra parte, los accidentes urbanos no solo ocurren solo en las grandes ciudades y casi la mitad (49%) de las muertes se producen en municipios de hasta 100.000 habitantes.

Motoristas y peatones, focos de preocupación

La prioridad en la seguridad vial en las ciudades se sitúa en los peatones, porque el 42% de las muertes son a causa de un atropello. La segunda son las salidas de vías, un 22%, que afectan a motoristas y que causaron 105 muertes en 2024 en las ciudades. Además, un 13% de las muertes fueron en coches en cruces e intersecciones.

Además, la DGT tiene la atención puesta en el empleo del móvil que hacen las peatones y ha encargado un estudio para medir su impacto en la seguridad vial. Desde 2015, la distracciones adelantaron al consumo de alcohol como primera causa de muerte al volante, lo que para Navarro tiene un nombre: el teléfono móvil.

También destaca la edad de las víctimas porque en el caso de los atropellos la mayoría tenía más de 65 años, un 65%, mientras que el 57% de quienes mueren conduciendo una moto tiene entre 25 y 54 años.

El director general de Tráfico consideró en su intervención que los datos de 2024 siguen siendo un “disparate”, aunque la reducción de las muertes en ciudades en un 6% es esperanzadora y consolida, a su juicio, un camino de avance en la seguridad vial. La FEMP señala que las ciudades españolas están en cabeza en seguridad vial.

La tasa de mortalidad vial de España, de 37 fallecidos por millón de habitantes, es menor que la media europea, de 44, aunque todavía está detrás de países como Suecia (20) o Dinamarca (24), lo que para Pere Navarro indica que hay “margen de mejora”.

En la rueda de prensa, en la que también tomó la palabra el secretario general de la FEMP, Luis Martínez-Sicluna, se quiso destacar además la importancia del calmado del tráfico, al limitar a 30 kilómetros por hora la velocidad en calles de carril único, el impacto positivo del transporte público o la mejora de los vehículos.