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Las Ducati son motos muy preciadas por cualquier motero, modelos radicales, deportivos y de marcada personalidad, pero no todas las Ducati son iguales, hay un puñado que son realmente especiales.
Ocurre con cualquier marca de motos: siempre está el modelo bombón y el que pasa sin pena ni gloria o, simplemente, es bueno, pero no destaca por nada en especial.
La historia de la marca de Borgo Panigale está marcada por un buen número de modelos icónicos, fetiche, no solamente buscados por los ducatisti sino ya por toda una legión de especuladores que ven en ellas un valor seguro.
Vamos a ver este grupo de Ducati de calle que son, hoy por hoy, lo más buscado y cotizado.
La Ducati 750SS de 1974 era una carreras-cliente matriculable.
Bonhams
Ducati 750SS (1973/1974)
De esta bicilíndrica deportiva con semicarenado sólo se fabricaron 401 unidades entre enero y marzo de 1974, llegando con cuentagotas a los mercados europeo y norteamericano. De ahí que se cotice tanto en las subastas. Para reconocerla debes fijarte en los cárteres del motor redondeados y en su chasis verde esmeralda metalizado. Las de otros años son de formas cuadradas y el chasis es plateado. Su precio ya se acerca a los 240.000 euros.
La 900SS no se cotiza tanto como la 750.
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Ducati 900SS (1976/1977)
No se cotiza tanto como su hermana de los tres cuartos de litro, pero todo llegará. Esta deportiva aumenta de precio cada año y es que es prácticamente idéntica a la 750, con ligeros detalles. Se estiman que quedan muy pocas en circulación del modelo con llantas de radios, por lo que son una buena inversión. En 1978 se lanzó con llantas de aleación y una decoración especial de la que tampoco hay muchas unidades en circulación, pero esta comenzará a cotizar cuando ya no haya modelos 76/77 a la venta. Se han llegado a pagar 50.000 euros, pero su precio medio es la mitad.
La moto que salvó a Ducati de la quiebra, la MHR.
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Ducati 900 MHR (1979)
Tras la mítica victoria de Mike Hailwood en el TT de la Isla de Man de 1978, Ducati se apresuró a lanzar una “réplica” de su moto en 1979. En realidad, la MHR se basaba en una 900SS de serie, pero,con un carenado integral en rojo, verde y blanco, complementado con un tanque de fibra de vidrio y un asiento de carreras. Con llantas Speedline o Campagnolo y frenos Brembo mejorados, es una leyenda. Se fabricó hasta 1985, pero las primeras son las más buscadas, y también las más frágiles. Alguna unidad en estado inmaculado ha llegado a los 38.000 euros, pero su precio ronda los 15.000.
Es, quizás, la Ducati menos conocida.
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Ducati 750 Sport (1972)
Tras producir su primera V2 de calle en 1971, la tranquila 750GT, en Ducati lanzaron una versión más deportiva, con más potencia, 62 CV, semimanillares y estriberas retrasadas. Fue la moto de carretera más potente y rápida que Ducati había producido jamás, y a partir de este modelo nació la mítica montura de competición, la 750 Imola de la que nacería la mítica 750SS. Ya han pagado 70.000 euros en una subasta americana.
Una auténtica carreras-cliente matriculable.
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Ducati 750 F1 Montjuich (1986)
Estamos ante uno de los modelos de calle más radicales de la historia de la marca, una auténtica réplica de competición para circular por la calle. En realidad, se fabricaron tres ediciones limitadas de esta 750 F1, la Montjuich, Laguna Seca y Santamonica, con motor V2 de 70 CV pero con un peso en seco muy bajo, 159 kg, ya que eran motos con lo imprescindible, nada de lujos. Y es que tenía un chasis multitubular de acero, un basculante de aluminio Verlicchi, un depósito de aluminio y llantas desmontables Marvic/Akront con llantas de aluminio y bujes de magnesio. Se fabricaron solamente 200 Montjuich y sus precios rondan los 40.000 euros.
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Pero, a pesar de que estas motos ya tienen un precio elevado, no pienses que estas son las Ducati más caras de la historia, porque por una Ducati 750 Imola de competición se llegaron a pagar 700.000 euros hace muy poco… ¡Una locura!
