Sí, existe una máquina expendedora de accesorios para moto 24 horas y tiene de TODO

En Alemania han tenido una brillante idea: máquina expendedora con accesorios de urgencia para moto

Hay máquinas expendedoras para todos los gustos. Muchas de las cosas que se puedan imaginar las puedes conseguir en una máquina expendedora, desde refrescos a comida que son las más habituales, hasta elementos de parafarmacia, ropa, juguetes para adultos… y ahora también accesorios para moto.

Y es que en Hamburgo, madre patria de las hamburguesas (otro invento revolucionario), la tienda de accesorios Louis ha puesto una máquina expendedora en las afueras de su tienda de S üderstraße 83, en la que se pueden encontrar artículos básicos las 24 horas del día.

El exterior de la tienda de Hamburgo ha sido el elegido para este experimento

En la máquina expendedora hay más de 30 artículos entre accesorios para motos y regalos

En la máquina expendedora 24 horas de Louis encontramos muchos elementos que pueden solucionar problemas puntuales y sacar de un apuro a cualquiera, pero también regalos y hasta bebidas para refrescarse.

Puede resultar una idea curiosa, pero el colocar una máquina de vending va más allá de un simple movimiento de marketing si no que responde a los resultados de encuestas a clientes que daban como resultado que para ciertas necesidades, valoraban la comodidad y la independencia del horario. De hecho, si la acogida es buena, desde Louis reconocen que plantearán ponerlo en más ciudades.

Entre los productos que se pueden encontrar ya en la máquina expendedora destacan:

Aceite de motor
Cables de arranque
Spray para cadenas
Cinta americana
Cajas de fusibles
Limpiador de frenos
Manguera de gasolina
Caja de bombillas
Candado de disco de freno
Líquido refrigerante
Juntas tóricas
Juego de mini carracas
Diversas pastillas de freno
Herramientas de a bordo
Tapones para los oídos
Juego de terminales para cables Bowden
Juego de juntas tóricas
Kit de reparación para neumáticos sin cámara
Tapones de válvula

Ahora bien, siendo una buena idea sin lugar a dudas, ya no solamente es cuestión de que se lleven a cabo o no las ventas y sean rentables. En determinados lugares, incluso de España, esta idea requeriría de una vigilancia o sistema de vigilancia para evitar que los amigos de lo ajeno vaciasen la máquina a las primeras de cambio.