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2027 será un año de importantes cambios, tanto en SBK como en MotoGP. En la F1 de las motos, además de la eliminación de los holeshot –los sistemas que hunden las suspensiones- y de la reducción de la aerodinámica, llegará Pirelli como único suministrador de neumáticos, algo que ya está haciendo en Moto2 y Moto3.
Por su parte, el actual proveedor de gomas para la categoría reina, la francesa Michelin, pasará a ser quien equipe a los equipos del Mundial de SBK, las motos derivadas de serie.
En estos años Pirelli ha desarrollado sus neumáticos de serie más deportivos, los Diablo Supercorsa, aprovechando la experiencia de las carreras, y ofreciéndolos para las motos de calle en versiones para un uso básicamente en circuito, los SC V4 (y disponibles en compuestos SC0, SC1, SC2 y SC3) o los más versátiles SP. Todos ellos están homologados para un uso en la calle, y derivan de los utilizados en SBK, los Diablo Superbike (slicks, solo para circuito). Es decir, que Pirelli ha evolucionado sus neumáticos deportivos de calle a partir de lo aprendido estos años en SBK.
La gama Supercorsa de Pirelli se ha desarrollado en el Mundial de SBK
PIRELLI
Y en el mismo año es Michelin quien llegará al Mundial de Superbike, pero con la experiencia acumulada en el campeonato más radical que existe en el mundo de las motos. Obviamente son motos muy distintas, tanto en potencia pura, como en parte ciclo, aerodinámica o electrónica, pero si los fabricantes de motos aplican su experiencia en MotoGP a sus modelos de producción, los de neumáticos hacen lo propio.
Si tenemos en cuenta que Pirelli se va a encontrar con unas MotoGP que en 2027 ya no tendrán dispositivos antihundimiento y una aerodinámica reducida, querrá decir que las motos se parecerán (algo) más a las motos de serie. Eso significa que los nuevos Supercorsa de serie podrán beneficiarse de lo que la marca italiana descubra de las MotoGP.
Por su parte, Michelin llega a SBK con todo lo aprendido estos años con las motos deportivas más potentes y radicales que se construyen, y que esa experiencia podrá trasladarla a las superbike y, posteriormente, a sus neumáticos deportivos de serie –actualmente los Power One- esos que nosotros podremos comprar y montar en nuestras motos.
Para nosotros, los moteros terrenales, esta permuta es un win-win.
