¿qué es y para qué servirá?

¿qué es y para qué servirá?

Barcelona quiere a la moto, concretamente hacerla más segura y sostenible. Los desplazamientos en motocicleta y ciclomotor representan un 30% de la movilidad en vehículo privado dentro de la ciudad, un 6,2% del total si incluimos el transporte público. Ante estos registros, el Ajuntament quiere establecer un nuevo marco de trabajo conjunto con los actores principales del sector de las dos ruedas y por ello ha creado el Observatori de la Motocicleta. Esta organización buscará implementar medidas para reducir la siniestralidad, mejorar la convivencia y avanzar en la descarbonización del sector.

Durante la presentación de la iniciativa, presidida por el alcalde Jaume Collboni, el observatorio demostró ya una de sus principales funciones: reunir en una misma sala a todos los actores claves del mundo de la motocicleta y el ciclomotor. La patronal Anesdor y entidades como Motoristes per Barcelona y la Associació de Prevenció d’Accidents de Trànsit P(A)T se juntaron para firman el manifiesto inaugural del organismo, que cuenta además con el apoyo de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Reunión del Observatori de la Motocicleta en el Ajuntament de BarcelonaAjuntament de Barcelona

“El Observatori de la Motocicleta deber ser el eje vertebrador para afrontar los retos de seguridad viaria, convivencia en el espacio público y transición energética”, cuenta Laia Bonet, primera teniente de alcalde de la ciudad. “Barcelona es una de las capitales europeas con mayor presencia de la moto, y esta resulta clave para muchos desplazamientos cotidianos, así que trabajaremos en conjunto con las entidades para implementar medidas que respondan a las necesidades reales de las personas que se mueven en motocicleta en la ciudad”, añade la regidora.

La creación del Observatorio de la Motocicleta de Barcelona llega también con algunas decisiones ya tomadas y medidas reales. En primer lugar, el objetivo inmediato es reducir un 30% de los accidentes con víctimas mortales y heridos, además del objetivo de reducir esta cifra a la mitad de cara al año 2030. El ayuntamiento prevé realizar campañas de sensibilización y fomentar el uso de equipamiento de seguridad como los chalecos con airbag.

A nivel de infraestructura, el consistorio doblará en número las zonas avanzadas para motos en la red viaria de l’Eixample en este mandato, pasando de las 52 actuales a más de un centenar. El Ajuntament de Barcelona también prevé crear 24.000 nuevas plazas de aparcamiento para motos y ciclomotores en la ciudad, 20.000 de ellas en la calzada. El objetivo principal es limpiar las aceras y liberarlas en favor de los peatones, una medida que ya se lleva aplicando con más rigurosidad desde que se prohibió aparcar cerca de entornos escolares y hospitalarios.

Una de las misiones más importantes del observatorio es crear nuevas líneas de ayudas públicas para impulsar la renovación de los vehículos de particulares y empresas, con la intención final de fomentar las motocicletas eléctricas como solución clave en la movilidad urbana. Barcelona quiere crear una red pública con más de 1.000 puntos de recarga accesible, cómoda y sostenible, impulsada a través de BSM (Barcelona de Serveis Municipals).