
KTM ha estado recientemente en los titulares de innumerables publicaciones de automoción. A pesar de haber ganado el Dakar 2025, la palabra ‘insolvencia’ es la que resume la situación actual de la marca austriaca.
Sin duda, es un trago amargo, no sólo para la propia KTM, sino también para sus fans más acérrimos, sobre todo después de un período de rápido crecimiento. Algunos incluso pensaron que la firma se convertiría en intocable dentro de la industria mundial de la motocicleta.
Pero la situación real es que las cosas no pintan precisamente bien para el fabricante. Sin embargo, KTM sigue adelante. De hecho, actúa como si no pasara nada. No hace mucho hablábamos de la ‘nueva’ 790 Duke y ahora lo hacemos de la 390 SMC-R.
Pero para profundizar en esta máquina, vamos a tener que dejar a un lado el drama corporativo de KTM por un segundo, porque esta nueva moto es un auténtico revulsivo.
La 390 SMC-R es el primer intento de KTM de hacer que sus supermotos gamberras sean un poco más accesibles. Con sólo 154 kg de peso, es más ligera que la 390 Duke y está preparada para ‘armar jaleo’ con su afilada postura, su estilizado perfil y su pequeño depósito de nueve litros.
Su corazón es el mismo motor de 399 cm3 de la Duke, con 47 CV y 39 Nm de par motor. Puede que sobre el papel no parezca mucho, pero créeme, en una moto tan ligera y ágil, es más que suficiente para hacerte sonreír. Añade unas suspensiones WP APEX de alta calidad con 230 mm de recorrido, así como unos neumáticos Michelin Power 6 sobre llantas de 17 pulgadas, y tendrás la receta perfecta.
Foto de KTM
Foto de KTM
En cuanto a la tecnología, KTM tampoco ha escatimado. Una pantalla TFT de 4,2 pulgadas con conectividad Bluetooth, tres modos de conducción (Rain, Street y Race) y ABS de doble canal con modo Supermoto vienen de serie. Esto último es lo mejor de la moto, ya que permite deslizar el tren trasero para hacer derrapes espectaculares.
Lo malo es que no puedo evitar preguntarme si esta moto es demasiado poco y demasiado tarde para KTM. Su actual situación financiera ha venido dada por años de mala gestión y malas decisiones. Y echando la vista atrás, si la marca hubiera impulsado antes la producción de esta moto, junto con la recientemente presentada 390 EnduroR, quizá no estaría ahora en una situación tan desesperada.
Entonces, ¿será la 390 SMC-R la salvación de KTM? Eso espero, pero por ahora, sólo el tiempo dirá si esta máquina puede sacar a KTM de su bache financiero, o si es simplemente el último aliento antes de un triste final.
