Pisar una línea continua no significa perder la batalla: cuándo y cómo puedes recurrir a la multa

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La línea continua es una de esas marcas viales que ningún conductor desea encontrarse bajo las ruedas. El Reglamento General de Circulación (RGC) establece que, con carácter general, no se puede atravesar ni circular sobre ella cuando separa los sentidos de circulación. Pero recibir una sanción por haberla pisado no significa automáticamente que no exista margen para recurrirla.

La primera cuestión que hay que comprobar es qué conducta concreta aparece recogida en la denuncia y cómo se ha acreditado. Es precisamente el punto que destaca el bufete especializado Pyramid Consulting en su análisis sobre este tipo de sanciones: antes de asumir que la multa es correcta hay que revisar tanto la infracción imputada como las circunstancias que figuran en el expediente.

Y aquí aparece un detalle importante. No todas las líneas continuas tienen exactamente el mismo significado. Por ejemplo, cuando una línea continua está acompañada de otra discontinua, el conductor debe atender a la que se encuentra en su lado de la calzada. Además, la normativa contempla determinados supuestos en los que una línea continua puede atravesarse, como ocurre actualmente con determinadas marcas que permiten completar un adelantamiento iniciado desde el lado de la línea discontinua.

También existen situaciones relacionadas con los giros o accesos en las que la propia señalización puede permitir atravesar una marca longitudinal continua. La reforma de la señalización aprobada en 2025 introdujo, precisamente, nuevas marcas discontinuas destinadas a interrumpir líneas continuas para permitir determinados giros hacia o desde un acceso.

Por tanto, una fotografía de la carretera, la señalización existente y la descripción exacta de la maniobra pueden resultar determinantes a la hora de valorar un recurso. No es lo mismo adelantar deliberadamente invadiendo el carril contrario en una zona de visibilidad reducida que haber atravesado una marca en una situación contemplada por la propia normativa.

Qué revisar antes de recurrir a una multa por saltarse la línea continua

1

La infracción exacta que aparece en la denuncia

2

El lugar y hora del suceso

4

La identificación correcta del vehículo

5

Si la prueba muestra la maniobra sancionada

6

Las marcas viales existentes en el tramo

La sanción tampoco es menor. La DGT ha señalado que no respetar una línea continua durante un adelantamiento puede suponer 200 euros de multa y la pérdida de 4 puntos del carnet de conducir.

Eso sí: recurrir no significa que la multa vaya a desaparecer. Si la denuncia describe correctamente la conducta, la señalización era válida y existen pruebas suficientes de la infracción, las posibilidades de éxito serán reducidas.

La clave está, por tanto, en no pagar automáticamente ni recurrir automáticamente. Antes conviene leer con atención la denuncia, comprobar qué línea se atravesó, qué maniobra se realizó, si existía señalización adicional y, sobre todo, si lo descrito por el agente coincide realmente con lo ocurrido. En algunos casos, ese análisis puede marcar la diferencia entre una sanción firme y una multa susceptible de ser impugnada.