Parece una simple Vespa, pero nada más lejos de la realidad

Parece una simple Vespa, pero nada más lejos de la realidad

Deus Ex Machina es una conocida marca de origen australiano, vinculada al mundo de las motos, que ofrece preparaciones y también equipamiento exclusivo.

Ahora y de la mano de Jeremy Tagand, ha realizado no una brutal custom o alguna muy especial deportiva, sino una Vespa, concretamente una Vespa 300.

Tagand ha querido hacer una Vespa de líneas muy suaves, eliminando elementos como los intermitentes de serie o el piloto trasero y sustituyéndolos por otros más pequeños e integrados en el scooter. 

Esos dos ‘botoncitos’ encima de la matrícula son en realidad los intermitentes Kellermann.

DEUS EX MACHINA

Bajo el guardabarros trasero recortado, la placa de matrícula integra unos diminutos intermitentes Kellermann. Delante y en los agujeros dejados por los retrovisores (que pasan a los extremos del manillar) también se han ubicado los mini-intermitentes del mismo fabricante.

Los retrovisores se han colocado en los extremos del manillar. En los agujeros de sus anclajes hay otro par de diminutos intermitentes.

DEUS EX MACHINA

Ambos guardabarros se han recortado para dejar a la vista las nuevas suspensiones ajustables YSS Blackline, delante y detrás. La instrumentación es una pantalla digital SIP, y los puños son de Motogadget. El escape es un sistema completo de Akrapovic.

Los guardabarros se han recortado para dejar a la vista las nuevas supensiones.

DEUS EX MACHINA

El acabado combina de manera muy elegante el negro satinado con detalles brillantes. El asiento, con terminación redondeada, es de piel y alcántara.

La instrumentación digital es de SIP.

DEUS EX MACHINA

Una Vespa muy, muy especial, con el inconfundible sello de calidad de Deus Ex Machina.

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