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Nacidas a mediados de los años 80, estas cinco motos que cumplen 40 años en este 2026 fueron y siguen siendo, modelos muy deseables, motos que más de uno tenemos en mente si pensamos en comprar una japonesa o italiana clásica que no se desmadre de precio.
No son modelos que hayan subido de precio de manera estratosférica con el paso de los años, ni son modelos que buscan los especuladores para ganar dinero fácilmente.
Estas 5 motos tienen su propia personalidad y son modelos que todavía pueden transmitir muchas sensaciones a sus propietarios, y sin necesidad de dejarse una pasta. Son motos alternativas a los modelos míticos que ya están a precios inalcanzables.
En lugar de una Ducati 916, si buscas una clásica boloñesa, una Paso puede ser perfecta. Si quieres una superdeportiva de dos tiempos, una TZR 250 de este año puede ser una opción accesible. Si te gusta la GSX-R 750 de 1985, puedes comprar la 1100, que no es tan cara pero igualmente brutal. Y si el motor V4 de 750 c.c. de Honda te pirra, en lugar de una RC30 puedes comprar una VFR por una cantidad irrisoria.
Ahí va nuestra selección de 5 motos de 1986 para pasear en una clásica japonesa o italiana sin dejarte el sueldo, y poder disfrutar con su conducción. ¡Que lo disfrutéis!
Ducati Paso
La bella Paso 750 es una obra de arte.SM
El mítico diseñador Massimo Tamburini, creador de la legendaria Bimota DB1, comenzó a trabajar para Ducati lanzando la 750 Paso, equipándola también con carenado Aero totalmente cerrado. Esta característica separaba los flujos aerodinámicos internos y externos, mejorando la refrigeración del motor y dándole un aspecto más limpio y futurista. Con llantas de 16” en ambos ejes, era una moto sport turismo cómoda, elegante y deportiva al mismo tiempo. Su motor era un L2 de 750 c.c. derivado del Pantah 650 con distribución Desmo y válvulas accionadas por correas, alimentado por un único carburador Weber doble, de procedencia automovilística, su rasgo técnico más controvertido y problemático. Expulsaba los gases por dos grandes y estilizados silenciosos de escape Silentium, decorados en negro brillante. Con horquilla –una M1R con antihundimiento- y monoamortiguador trasero, ambos Marzocchi, la frenada se confiaba, cómo no, a un par de discos delanteros de 280 mm mordidos por pinzas Brembo. La instrumentación era un cluster de corte automovilístico con cuatro esferas de diales negros con números rojos, muy espectacular y cuidado. Era una moto cara, ya que en su lanzamiento tenía un precio en nuestro país de 1.487.000 pesetas, casi 9.000 euros. Actualmente, sus precios oscilan según versiones, y es posible adquirir una por un coste de unos 3.000 a 5.000 euros.
Honda VFR 750 F
La RC24 aún es una moto muy agradable de llevar.Honda
La marca del ala dorada lanzó su primer motor V4 en una moto de calle en la VF 750 F de 1983, una moto revolucionaria que marcaría el inicio de una época dorada. Este modelo adoleció de problemas técnicos en sus culatas que se solucionaron tres años más tarde con el lanzamiento de la VFR 750, la V4 más fiable de su historia. Su motor V4 a 90º –4T, LC, 16V, DOHC- de 105 CV tenía distribución por cascada de engranajes, ultrafiable y caro, pero es la misma característica técnica de la mítica superbike Honda RC30 –una superbike hoy a precios estratosféricos-. Su parte ciclo destacaba por un precioso chasis doble viga de aluminio, basculante de doble brazo del mismo material, horquilla Showa convencional con antihundimiento TRAC y monoamortiguador trasero con bieletas Pro-Link, además de por su llanta delantera de 16” y trasera de 18”. Con carenado integral, cómodo y amplio asiento, posición de conducción erguida y una decoración en blanco o negro con filetes dorados, es una sport turismo amable, cómoda, suave y efectiva, que aún puede sacarte una sonrisa cuando la pilotas. Curiosamente, en Estados Unidos la bautizaron como Interceptor y la vendieron como una superdeportiva con los colores de guerra de la marca, rojo, azul y blanco, una estrategia de marketing totalmente opuesta a la europea. Actualmente, puedes encontrarla por un precio entre los 1.500 y los 3.000 euros.
Kawasaki GPX 750 R
La GPX 750 R fue un intento de crear una deportiva elegante y amable.Kawasaki
Presentada en Europa en el Salón de Colonia de 1986, la nueva sport turismo estaba a medio camino entre la GPZ 600 R y la todopoderosa GPZ 1000 RX. Dotada de un nuevo propulsor tetracilindrico en línea -4T, LC, 16V, DOHC- tenía una potencia de 106 CV a 10.500 RPM, alcanzando una velocidad punta final de 238 km/h. En este nuevo motor se buscó más suavidad y facilidad de uso para poder competir en este aspecto con la Honda VFR, pero sin olvidarse de esa patada tan característica de sus motos en la parte alta del tacómetro. Incluso su elegante versión decorada en blanco perlado y dorado buscaba apartarse de la estética deportiva habitual de la marca. Con chasis doble cuna de acero, horquilla convencional y suspensión trasera con monoamortiguador y sistema Uni-trak, no faltaba el gadget de la época, el sistema antihundimiento de la horquilla ESCS (Electric Suspension Control System). Como curiosidad, tenía llantas de 16 y 18” con gomas de 110/90 R16 y 140/70 R18, una moda que pronto caería en desuso. Para frenar tenía dos discos delanteros de 270 mm con pinzas de cuatro pistones Tokico y un solo disco de 230 mm trasero, ambos con sistema denominado BAC (Balanced Actuation Calipers). Su peso total era de solo 195 kilos en seco, nada mal para una moto sport turismo con carenado integral. Estuvo a la venta hasta 1990, momento en el que fue sustituida por la mítica ZXR 750 Stinger. Actualmente, se pueden comprar por menos de mil euros, dependiendo de su estado, aunque son muy difíciles de encontrar.
Suzuki GSX-R 1100
La GSX-R 1100 tiene la brutalidad de los 80 en sus entrañas.Suzuki
Basándose en el mismo concepto radical y racing que la legendaria superdeportiva GSX-R750, en Suzuki lanzaron su versión superbike engordando su motor tetracilíndrico en línea transversal –4T, 16V, DOHC- hasta los 1.100 c.c. Se mantuvo la refrigeración por aceite SACS, Suzuki Advanced Cooling System, Sistema de Refrigeración Avanzada Suzuki (SACS), que pulveriza 20 litros de aceite sobre las culatas por minuto y disipa el calor recuperado mediante un gran enfriador de aceite. La estética de carenado integral y doble faro redondo, imitando a las motos oficiales de resistencia de la marca, se mantuvo tal cual, acertadamente. El chasis doble cuna perimetral de tubo cuadrado de aluminio fue rediseñado basándose en análisis informáticos, que redujo su peso un 25% respecto al de la 750 y aumentó su rigidez. Con una potencia máxima de 130 CV, el motor era un 22% más ligero que un motor convencional refrigerado por aire, lo que unido a un peso en seco de solo 197 kg, resultaba en una tremenda relación potencia-peso de 1,51. Una moto brutal para su época, todo un mito que todavía es respetado e idolatrado. Actualmente, puedes encontrar alguna por un precio de entre 6.000 y 10.000 euros, dependiendo de su estado. No es una moto barata, pero no llega a la locura de la GSX-R 750.
Yamaha TZR250
Nunca llegó a venderse oficialmente aquí, por eso es más deseable.Yamaha
En la marca de Iwata tuvieron la difícil papeleta de sustituir a la veterana y mítica RD350, por lo que decidieron lanzar una moto de 250 c.c. que era prácticamente una moto de Gran Premio matriculable. Con chasis Deltabox de aluminio, un afilado carenado integral, asiento y colín con aspecto de monoplaza, semimanillares y dos tubarros en color negro, era todo un pepino potente y ligero que te hacía olvidar que tenía 100 c.c. menos que la RD350. No se echaban en falta. Con llantas de aleación de 17”, horquilla convencional y monoamortiguador trasero con bieletas, frenaba con un disco delantero de 320 mm con pinza de dos pistones. Su motor era un bicilíndrico en paralelo de ciclo 2T refrigerado por líquido, con sistema YPVS (Yamaha Power Valve System) en su escape, que variaba la apertura de la lumbrera de escape en función de las revoluciones del motor, comenzando su apertura a las 6.000 RPM hasta las 10.000 RPM. Su potencia era de nada menos que 50 CV a 10.000 RPM lo que unido a un peso en seco de solo 128 kilos (32 kg menos que la RD 350), podía alcanzar velocidades máximas de 200 km/h y una aceleración bestial.
Evolucionando en diferentes versiones, cada vez más sofisticadas y potentes, estuvo a la venta hasta 1995, aunque nunca se vendió oficialmente en nuestro país. Aún es posible comprar alguna a precio razonable, aunque no haya muchas a la venta, por unos 3.000 euros.
