Nuevo Audi S5: prueba, características del motor y precios

Nuevo Audi S5: prueba, características del motor y precios

El nuevo Audi S5 es uno de esos coches que corres el riesgo de malinterpretar si te limitas a la ficha técnica. Porque sí, no lleva la ‘R’ delante, pero al mismo tiempo tiene más o menos los mismos caballos que el primer RS4 B5 (aunque pesa bastante más) y, sobre todo, se mueve en un contexto completamente diferente, caracterizado por la electrificación para mejorar la eficiencia y la electrónica para divertir.

Este S5, desde el primer momento, me pareció una interpretación mucho más madura que muchos coches que se hacen pasar por ‘deportivos para el día a día’, pero que en realidad no lo son.  
Y en este sentido, sobre todo en la versión berlina, es quizás uno de los Audi más logrados de los últimos años. 

Érase una vez el S4 

Para entender el nuevo S5 hay que dar un paso atrás, o mejor dicho, dos. Que sean tres. Porque hoy el A5 ha sustituido al antiguo A4 y, por lo tanto, este S5 es, de hecho, el heredero del S4. 

Y quienes tienen unos cuantos años más recuerdan bien lo que representaba un S4 a finales de los años 90. En 1998, el primer S4 B5 traía consigo 265 CV, un V6 biturbo de 2,7 litros y una configuración que ya entonces buscaba equilibrar el rendimiento y el uso diario. Hoy las cifras han cambiado, pero la filosofía de fondo se ha mantenido: no llevar las cosas al extremo, sino encontrar un punto de equilibrio que, sin embargo, te haga disfrutar. 

Prueba de conducción del Audi S5 (2025)

Foto: Audi

Está el V6, el resto no importa 

Bajo el capó encontramos uno de los elementos más tranquilizadores en lo que respecta a los coches del Grupo Volkswagen: el V6. Y hoy en día, decirlo (y verlo), ya no es algo que se dé por sentado. El 3.0 TFSI de 367 CV y 550 Nm está sobrealimentado mediante un turbocompresor de geometría variable, con distribución de cuatro válvulas por cilindro y regulación variable, y sobre todo con una curva de par muy completa ya desde bajas revoluciones.

Hablamos de 550 Nm disponibles desde 1.700 rpm hasta unas 4.000, lo que se traduce en una respuesta siempre pronta, siempre lineal, con una curva de entrega que tira desde la parte baja del cuentarrevoluciones hasta casi 7.000 rpm. El 0-100 km/h se cubre en 4,5 segundos, pero el dato interesante es otro: el peso. Porque el S5 supera las 2 toneladas en orden de marcha y este es el precio que hay que pagar por la introducción del sistema MHEV plus de 48 voltios.

Prueba de conducción del Audi S5 (2025)

Foto: Audi

El generador del tren de potencia, situado detrás de la caja de cambios S tronic de 7 velocidades, es capaz de contribuir directamente a la tracción con hasta 24 CV y 230 Nm, además de recuperar energía en la frenada de hasta 25 kW. La batería de 1,7 kWh también permite desplazamientos cortos en modo eléctrico, por ejemplo, al maniobrar o en las fases de soltar el acelerador.  

¿Un Quattro que sobrevira? 

El nuevo S5 se basa en la plataforma PPC (Premium Platform Combustion), dedicada a los vehículos con motor térmico longitudinal, y cuenta con una base muy sólida desde el punto de vista del chasis. 
De serie, encontramos una suspensión rebajada 20 mm, mientras que en la versión Sport Attitude están disponibles los amortiguadores adaptativos con control electrónico, capaces de variar la respuesta en compresión y extensión en función de diversos parámetros, entre ellos el estilo de conducción, las condiciones de la carretera y el modo seleccionado a través de Audi drive select. 

Prueba de conducción del Audi S5 (2025)

Foto: Audi

La tracción corre a cargo del Quattro Ultra, un sistema que prioriza la eficiencia en la conducción tranquila desacoplando el tren trasero, pero que es capaz de transferir par a las ruedas traseras de forma predictiva cuando es necesario. Todo ello gracias a una gestión electrónica que analiza continuamente datos como el ángulo de dirección, las aceleraciones y la carga del motor.

Sin embargo, la novedad más importante del ‘model year’ 2026 es el modo dynamic plus, que acentúa el empuje en la parte trasera y trabaja junto con el diferencial deportivo y el ESC en modo Sport para hacer que el coche sea más ágil y envolvente. No se trata de una revolución, sino de una evolución que se percibe, sobre todo al salir de las curvas. 

¿Berlina o Avant? 

Desde el punto de vista estético, el S5 juega con un equilibrio muy sutil entre elegancia y deportividad. La berlina, en particular, es la que más sorprende: la ausencia del coupé ha obligado a Audi a trabajar en una silueta más dinámica, casi de berlina-coupé, y el resultado es convincente.

El Avant sigue siendo la opción más racional (no en vano representará alrededor del 80 % de las ventas), pero la berlina tiene un encanto especial, incluso para quienes siguen prefiriendo esta configuración. 

Prueba de conducción del Audi S5 (2025)

Foto: Audi

Los elementos distintivos de la versión S respecto a una S line son fácilmente reconocibles: los cuatro tubos de escape traseros dispuestos por pares, el difusor específico, el paragolpe exclusivo, además de los detalles en look aluminio en el single frame, en las tomas de aire, en los faldones laterales y en las carcasas de los retrovisores. En la Sport Attitude, por su parte, entra en juego el paquete look negro, que confiere al conjunto un aspecto más agresivo.  

Confort digital 

El habitáculo está dominado por el Audi Digital Stage, con una configuración marcadamente digital pero ahora más intuitiva que en el pasado. El cuadro de instrumentos de 11,9 pulgadas, la pantalla MMI OLED de 14,5 pulgadas y la pantalla del acompañante de 10,9 pulgadas (de serie en la Sport Attitude) van acompañados de una nueva interfaz gráfica, iconos más legibles y una gestión más personalizable gracias a la función de arrastrar y soltar aplicaciones. 

Prueba de conducción del Audi S5 (2025)

Foto: Audi

Una novedad importante son los mandos del volante, que vuelven a ser físicos tras una fase totalmente táctil, lo que mejora notablemente la ergonomía en la conducción real.  La arquitectura electrónica E3 1.2 es compatible con Android Automotive, un asistente de voz avanzado y la integración con sistemas de IA como ChatGPT, lo que hace que la interacción con el coche sea más natural, sin contar los llamados ‘mundos experienciales’ que coordinan la iluminación, la climatización, el audio y los masajes para mejorar el confort durante los viajes.  

No cuesta lo mismo que un RS5, pero…

El nuevo Audi S5 representa una importante evolución también desde el punto de vista económico. Si en 2001 un S4 partía de poco más de 54 000 euros, hoy el precio de catálogo del S5 Berlina parte de unos 93.160 euros, mientras que el Avant parte de los 95.510. Las versiones Sport Attitude suben otra cantidad importante de dinero, sin contar los opcionales.

Prueba de conducción del Audi S5 (2025)

Foto: Audi

Sin embargo, la seguridad sigue siendo de serie y en el nuevo S5 encontramos los grupos ópticos traseros OLED que integran funciones de comunicación con el entorno exterior, el asistente de conducción adaptativo con cambio de carril asistido, el sistema de aparcamiento automático y marcha atrás avanzados, además del piloto de aparcamiento remoto gestionable desde el smartphone.