Moto Guzzi The Trip 500, una roadster accesible que rompe…

Moto Guzzi The Trip 500, una roadster accesible que rompe...
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La histórica fábrica de Moto Guzzi en Mandello del Lario, a orillas del lago de Como, ha sido el escenario elegido por la marca italiana para mostrarnos una de las motos más importantes de su historia reciente, que supone un cambio importante en la filosofía de una marca con más de un siglo de vida.

En esta ocasión hemos sido uno de los pocos medios internacionales invitados a conocer y probar la nueva Moto Guzzi The Trip 500. Una moto que se presentará oficialmente en el EICMA de Milán, pero que ya hemos podido probar por las carreteras que rodean la fábrica donde nació la marca en 1921. La visita también nos ha permitido conocer las nuevas instalaciones de Moto Guzzi, que acaba de completar una profunda renovación de su fábrica y su museo, inaugurados oficialmente el pasado mes de septiembre.

Un proyecto que forma parte de la transformación que comenzó en 2021, cuando la marca celebró su centenario con la mirada puesta en los siguientes cien años. Primero llegaron la Moto Guzzi V100 Mandello y la Moto Guzzi Stelvio, dos motos que introdujeron una plataforma más moderna y nuevas tecnologías. Después ha llegado la renovación de las instalaciones de producción y ahora se inicia una tercera etapa con una moto que busca conquistar a un público diferente.


Moto Guzzi The Trip 500 se convierte en la puerta de entrada a la marca italiana

Y para hacerlo, Moto Guzzi ha mirado hacia el futuro con una nueva moto pensada para la siguiente generación, y su nombre, The Trip, hace referencia a ese viaje que van los usuarios de la marca empezando por ella, para seguir por el resto de la gama de marca italiana.

Diferente

La nueva The Trip es una roadster diseñada para convertirse en la puerta de entrada a la marca italiana. Una moto sencilla de conducir, ligera, accesible y con una estética que conserva buena parte de la personalidad de Moto Guzzi, pero con una concepción completamente moderna.

Durante la presentación, los responsables de la marca nos explicaron que el objetivo no ha sido desarrollar una moto más pequeña siguiendo exactamente los esquemas tradicionales, sino crear un producto que responda a las necesidades de un público diferente. Esto incluye a los que comienzan con el carné A2, pero también a quienes vuelven a montar en moto después de algunos años o a los usuarios experimentados que buscan una segunda moto para utilizar a diario. Para conseguirlo, han trabajado sobre tres aspectos fundamentales: diseño, accesibilidad y tecnología.

Estéticamente, la The Trip mantiene una imagen que permite reconocerla como una Moto Guzzi. Tiene unas líneas sencillas, un depósito metálico de 15 litros y un motor que queda bastante a la vista, pintado en negro para integrarse en el conjunto. El faro de LED incorpora una interpretación moderna del águila de la marca, mientras que el asiento lleva bordado el nombre del modelo. Es una moto con una estética muy conseguida, que conserva la esencia de las Moto Guzzi, pero que no pretende ser una reproducción de un modelo clásico.


Moto Guzzi The Trip 500 equipa un bicilíndrico en paralelo en lugar de la configuración habitual en V.

Sin embargo, la mayor novedad está en su mecánica. A pesar de la gran diversidad mecánica que ha habido en la historia de la marca en su época moderna es toda una novedad que haya decidido utilizar un motor bicilíndrico paralelo, abandonando la configuración en V transversal que ha caracterizado a sus modelos durante décadas. La explicación que nos dieron los responsables de la marca es bastante lógica. El motor tradicional habría condicionado el peso y la distancia entre ejes, dos aspectos fundamentales en una moto cuyo principal objetivo es que sea fácil de conducir.

La elección de esta mecánica de 470 cc permite ofrecer unas prestaciones más que suficientes para el planteamiento de la The Trip, pero sobre todo conseguir un conjunto compacto y ligero. De hecho, uno de sus datos más interesantes es el peso, que se queda en 180 kg en orden de marcha, incluyendo el 90 % del combustible del depósito. Una cifra que, junto con la altura del asiento de 790 mm, explica buena parte de las sensaciones que transmite cuando te subes a ella.

Fácil

Una de las cosas que más sorprenden al sentarte en la The Trip es lo accesible que resulta. El asiento está bastante bajo y, además, es estrecho en su parte delantera, de manera que se llega al suelo con mucha facilidad. Sin embargo, tiene una superficie suficiente para resultar cómodo.

La posición de conducción es muy natural, con el cuerpo bastante erguido, los brazos relajados y una disposición de los mandos que permite sentirse a gusto desde los primeros metros. Es una moto que no requiere ningún periodo de adaptación. El manillar tiene un buen ángulo de giro, algo que se agradece especialmente al maniobrar a baja velocidad, y el peso está muy bien repartido.

Todo esto hace que la The Trip resulte muy sencilla de manejar, tanto en parado como cuando comienzas a circular. Además, Moto Guzzi ofrecerá dos asientos opcionales que permitirán adaptar todavía más la ergonomía. Uno rebajado, que deja la altura en 770 mm, y otro más alto, que la aumenta hasta 820 mm.


La Moto Guzzi The Trip 500 es una moto accesible para todos los públicos.

Una vez en marcha, la sensación de ligereza se mantiene. Es una moto que cambia de dirección con facilidad, pero que al mismo tiempo transmite bastante estabilidad. Su comportamiento es muy noble y equilibrado, sin reacciones inesperadas, algo que encaja perfectamente con el público al que está dirigida. Y lo interesante es que esa facilidad no significa que sea una moto aburrida. Todo lo contrario. En marcha es una moto estable, precisa y muy fácil de llevar por carreteras de curvas, como las que recorrimos en esta primera toma de contacto.

La horquilla tiene un tacto firme con una orientación más deportiva, así que tiene mucho aguante cuando usas el equipo de frenos compuestos por una pinza Bybre radial que muerde un disco de 320 mm delante. El amortiguador sin bieletas tiene una respuesta bastante conseguida y cumple ante las irregularidades mejor de lo esperado. En conjunto, es una moto que transmite mucha confianza y que permite rodar con bastante alegría por carreteras de curvas, y que se mueve con mucha facilidad en la ciudad.

Carácter

El motor es uno de los puntos fuertes de la nueva The Trip. Aunque sus casi 48 CV pueden parecer una cifra contenida, la realidad es que tiene una respuesta muy buena y una capacidad de aceleración que sorprende. Es un bicilíndrico muy bien equilibrado, que funciona especialmente bien a bajo y medio régimen.

Tiene fuerza desde pocas revoluciones y permite conducir utilizando marchas largas sin necesidad de estar recurriendo continuamente al cambio. De hecho, en muchas situaciones tienes la sensación de que puedes circular con una marcha más de la que utilizarías habitualmente.

La respuesta al acelerador es agradable y progresiva, pero cuando abres gas con decisión la moto acelera con bastante energía. También tiene una buena capacidad para subir de vueltas, aunque donde realmente destaca es en la zona media del cuentavueltas. Esta combinación hace que resulte muy agradable en una conducción tranquila, pero también divertida cuando aumentas el ritmo. Así que es una mecánica que encaja muy bien con el concepto de la moto y que permite disfrutar de la conducción sin necesidad de buscar velocidades elevadas.


La Moto Guzzi The Trip 500 cuenta con tre modos de conducción.

Otro de los aspectos en los que Moto Guzzi ha querido dar un salto importante es en el equipamiento tecnológico. La The Trip incorpora acelerador electrónico Ride-by-Wire y tres modos de conducción: Road, Sport y Rain. Estos permiten modificar la respuesta de la moto para adaptarla a las diferentes condiciones de utilización.

Durante la prueba he podido comprobar que las diferencias entre los modos no son demasiado grandes. El carácter del motor se mantiene bastante parecido, aunque en Rain se aprecia una respuesta más suave y una intervención más temprana del control de tracción. En condiciones normales, el sistema no resulta especialmente intrusivo y permite aprovechar bien la capacidad de aceleración del bicilíndrico.

Equipada

La instrumentación es otro de los elementos más característicos del modelo. Moto Guzzi ha elegido una pantalla TFT circular de 3,6 pulgadas que combina una estética bastante clásica con una presentación completamente digital.

Tiene un diseño atractivo, que arranca con la imagen del Lago de Como, donde se sitúa la fábrica. Resulta fácil de interpretar y ofrece la información necesaria sin complicaciones excesivas. Además, incorpora conectividad con el teléfono móvil y permite utilizar navegación mediante indicaciones por pictogramas.

Los mandos del manillar están retroiluminados y tienen un funcionamiento intuitivo. Entre los accesorios disponibles también se encuentra un cambio semiautomático Quick Shifter, que permitirá subir y bajar marchas sin utilizar el embrague. La nueva The Trip estará disponible en tres decoraciones: Black Metropolis, Green Grove y Red Beat.


Aunque tenga una  concepción sencilla, la Moto Guzzi The Trip 500 cuenta con un buen paquete tecnológico.

También se ofrecerá una edición especial denominada The Opening, creada para celebrar el lanzamiento de esta nueva familia. Su llegada a los concesionarios está prevista para principios de 2027, aunque Moto Guzzi todavía no ha comunicado el precio definitivo estará alrededor de los 6.000 euros.

Para todos

Después de probar la nueva The Trip por las carreteras que rodean Mandello del Lario, la sensación que me queda es que Moto Guzzi ha conseguido desarrollar una moto muy equilibrada y, sobre todo, muy fácil de conducir.

Su principal virtud es que todo funciona de una manera natural. Es baja, ligera, cómoda, gira bien y tiene un motor con una respuesta excelente en bajos y medios. Pero además cuenta con una capacidad de aceleración y una agilidad que hacen que resulte divertida incluso para quienes estamos acostumbrados a conducir motos mucho más potentes. Su motor tiene fuerza suficiente, su comportamiento transmite confianza y su estética mantiene una personalidad que la diferencia de otras motos de su categoría.


The Trip 500 es una Moto Guzzi diferente… pero es una Moto Guzzi.

Moto Guzzi ha decidido romper con algunas de sus tradiciones para llegar a nuevos motoristas, pero lo ha hecho sin renunciar a lo que hace especiales a sus motos. La The Trip es una Moto Guzzi diferente, pero sigue siendo una Moto Guzzi. Y, sobre todo, es una moto con la que resulta muy fácil pasarlo bien. Una declaración de intenciones de Moto Guzzi, que quiere ampliar su gama y atraer a motoristas que hasta ahora quizá no se habían planteado comprar una moto de la marca italiana.