Los motoristas se organizan para denunciar en los juzgados la prohibición de correr en el mítico Nürburgring

Los motoristas se organizan para denunciar en los juzgados la prohibición de correr en el mítico Nürburgring

Después de recabar más de 5.000 firmas de motoristas para levantar la prohibición de disfrutar en moto del mítico circuito de Nürburgring Nordschleife, el motero aficionado alemán Ralf Bollinger, de 56 años, quiere aumentar su presión sobre la dirección del clásico trazado iniciando un proceso judicial en contra de la decisión de apartar a las motocicletas de la pista durante la temporada turística abierta al público del mismo. Evidentemente, pagar a los abogados no es barato, y menos en Alemania, así que este entusiasta de las dos ruedas pide la ayuda de la comunidad motera con una campaña de crowdfunding: necesitará 10.000 euros para armar su petición con un bufete especializado.

El principal argumento del colectivo motorista es que el circuito incumple su mandato de no discriminación que firmó durante la privatización del mismo. En el acta de aquel acuerdo, quedaba bien patente que el trazado y su operador no podían dejar de lado las tandas abiertas a todo el público y turistas en el Nordschleife. Parece evidente que no dejar acceder a las motos es discriminatorio, así que el razonamiento de base es sólido.

“Esa decisión marcó un antes y un después en una historia de más de 100 años en Nürburgring”, lamenta Bollinger, el impulsor de este movimiento, en uno de sus escritos públicos. “Revirtieron una tradición instaurada de la noche a la mañana, y casi sin hacer ruido. Los aficionados al motor deberían unirse a nuestro reclamo, hay que luchar por la conservación de las tandas de motocicletas. No deberíamos estar divididos, y juntos podemos marcar la diferencia”, añade en una carta en Change.org que acumula ya casi 5.300 firmas verificadas de alrededor del mundo.

Ahora, las cosas se complican al requerir de esos 10.000 euros para armar un informe legal con la intención de obligar a la dirección del circuito a corregir el rumbo tomado. Entre el argumentario para prohibir la presencia de motos está la peligrosidad de compartir pista con los coches, pero la respuesta de Bollinger es que hoy en día hay sistemas de videovigilancia, IA y señales de luz que pueden instalarse a lo largo de la pista para reducir los riesgos.

El aficionado que impulsa el movimiento y la próxima demanda judicial por esta discriminación a las motos señala en su escrito que la firma de abogados que pretende contratar ya ha ganado otros recursos previos contra la dirección de Nürburgring Nordschleife. “Cada euro será usado para esta denuncia, así que agradezco vuestro apoyo y participación”, indica Bollinger, con 30 años de experiencia haciendo tandas en el mítico trazado.

Por ahora, el proyecto de demanda judicial ha recabado 1.300 euros de 50 personas que han decidido apoyarlo. Puedes consultar los detalles de #savetheringbikes en el siguiente enlace a GoFundMe.org