
En una prueba muy especial, similar a un verdadero reto de ingeniería, los ingenieros de Bosch recorrieron más de 3.300 km en 6 días, empezando en el sur de Alemania y terminando en el Círculo Polar Ártico, con un coche equipado con el nuevo sistema de frenado ‘brake-by-wire’, es decir, sin conexión mecánica (latiguillo con aceite) entre el pedal y el cilindro maestro de freno, sino sólo mediante una conexión electrónica.
Según la empresa alemana, el viaje no fue sólo una demostración de la capacidad tecnológica, sino también una oportunidad para recopilar valiosos datos sobre el funcionamiento del sistema en condiciones reales y en largas distancias. He aquí cómo fue y qué podemos esperar de esta tecnología en el futuro.
Un sistema sin conexiones mecánicas
Para entenderlo bien, empecemos recordando cómo es este nuevo sistema desarrollado por la marca alemana. El corazón de la tecnología brake-by-wire de Bosch es la eliminación de la tradicional conexión mecánica entre el pedal de freno y el sistema de frenado.
En lugar de transmitir la fuerza del pedal mecánicamente, como es el caso en todos los coches en la carretera, de hecho, el sistema envía una señal eléctrica al cilindro maestro de freno a través de líneas de comunicación redundantes ‘can’, indicando a la unidad de control encargada cuánta fuerza aplicar realmente a las 4 pinzas del sistema de frenado.
Fotos: Bosch
La prueba del sistema de frenado por cable de Bosch
¿Pero para qué sirve todo esto? Gracias a la separación de pedal y freno, el sistema puede ofrecer numerosas ventajas en cuanto a diseño e integración. Por poner algunos ejemplos, la eliminación de la conexión mecánica entre el pedal y el cilindro maestro permite una mayor libertad en la instalación de los componentes, que pueden así colocarse en lugares óptimos del coche, aumentando la seguridad, reduciendo las vibraciones y el ruido (algo imprescindible en los coches eléctricos), o mejorando la sencillez de producción, reduciendo, por ejemplo, la necesidad de variaciones entre vehículos con volante a la izquierda y a la derecha.
Fotos: Bosch
La prueba del sistema de frenado por cable de Bosch
Un viaje a los límites
La prueba fue realizada por un equipo de ingenieros de Bosch en un Nissan Ariya 100% eléctrico. El equipo partió del suroeste de Alemania y pasó por ciudades como Hamburgo, Copenhague y Estocolmo, antes de llegar al centro de pruebas invernales de Arjeplog, en el norte de Suecia.
Según la empresa, durante el viaje se puso a prueba el sistema de frenado en diversas situaciones de tráfico y climáticas, hasta temperaturas muy bajas, recopilando datos que se utilizarán para seguir optimizando todos los componentes del sistema.
Hagen Kuckert, director del proyecto, comentó:
“Nuestro sistema de frenado hidráulico funcionó perfectamente durante todo el viaje. Realizamos miles de frenadas y recopilamos información importante sobre el comportamiento del sistema en distintas condiciones reales, comparándolo con nuestras simulaciones. Poder verificar los resultados de la simulación sobre el terreno es un paso crucial en el desarrollo de esta tecnología.”
Foto: Bosch
Foto: Bosch
A finales de 2025
El lanzamiento al mercado de la técnica de frenos por cable de Bosch está previsto para otoño de 2025. Según las estimaciones, más de 5,5 millones de vehículos en todo el mundo estarán equipados con esta solución hasta 2030 y, además de la versión hidráulica de la prueba, la empresa ha anunciado que ya está trabajando en una segunda variante totalmente electromecánica.
