Llega la moto premium británica con un motor revolucionario y excesivamente cara de la que solo se fabricarán 50 unidades

Llega la moto premium británica con un motor revolucionario y excesivamente cara de la que solo se fabricarán 50 unidades

La exclusividad en el mercado de las dos ruedas eléctricas suele venir ligada a cifras de infarto, y el último proyecto nacido en el Reino Unido no es una excepción. La start-up británica Blacksheep Power, fundada en 2018 por el ingeniero Mark Gilligan, acaba de desvelar su carta de presentación: la Blacksheep One. 

Se trata de una naked eléctrica de corte artesanal limitada a tan solo 50 unidades, con un precio de salida que arranca en 37.000 euros. Una apuesta arriesgada en un segmento premium que ya ha visto naufragar a varios proyectos ambiciosos.

El creador y su obra.BlackSheep

Minimalismo

Estéticamente, la Blacksheep One huye de las habituales carrocerías plásticas y masivas que dominan el sector eléctrico y apuesta por un diseño minimalista. Su propuesta es limpia y radical, basada en una estructura de chasis y basculante realizados en fundición de aluminio, con componentes de aluminio mecanizado.

Lejos de esconder sus interioridades técnicas, la firma deja a la vista de manera deliberada algunos componentes electrónicos en la parte derecha, bajo la plaza del piloto.

Todas las conexiones, cableado y conductos de refrigeración están mecanizados.BlackSheep

Además, implementa lo que denominan wire-free power delivery: un diseño de ingeniería que integra el ruteado de energía y los conductos de refrigeración de la electrónica y motor en la carcasa mecanizada de aluminio, eliminando el cableado y los manguitos expuestos a la vista para lograr una limpieza visual absoluta. So sus patentes BilletFlow y BilletPower.

Es una moto atípica aunque muy cara.BlackSheep

Estéticamente es una moto con unas proporciones extrañas, con un pequeño asiento monoplaza, un gran faro circular Full LED encajado en una atractiva pieza de fundición de aluminio, con bellas pletinas mecanizadas, y con unas placas laterales embellecedoras decoradas a gusto del cliente.

La instrumentación es una pantalla TFT circular insertada en un soporte de aluminio mecanizado que la envuelve, todo instalado sobre la pletina superior y ligeramente inclinado. El manillar es un Renthal de tubo de aluminio y de doble altura.

BilletFlux

El verdadero argumento técnico de esta montura se encuentra en su propulsor, bautizado como BilletFlux. Diseñado y desarrollado internamente, rompe con la norma industrial de los motores de flujo radial (más comunes y económicos).

El novedoso motor eléctrico de flujo axial desarrollado por la marca.BlackSheep

La tecnología de flujo axial destaca por ofrecer un peso muy contenido, además de una densidad de par y una compacidad muy superiores —es habitual en las plantas motrices de hypercars—.

El motor, de grandes dimensiones, está anclado al chasis, y su eje es concéntrico al del basculante, que lo abraza por su cara externa en ambos lados. Es el componente mecánico más visible y protagonista absoluto.

El macizo basculante de fundición de aluminio anclado al eje del motor de flujo axial.BlackSheep

Este motor eléctrico entrega una potencia de 35 kW (47 CV), pero la cifra verdaderamente masiva son los 700 Nm de par disponibles en la rueda. A pesar de este descomunal empuje instantáneo, las prestaciones declaradas son más bien contenidas si atendemos a su tarifa: firma el 0 a 100 km/h en unos 4,5 segundos y la velocidad máxima está electrónicamente autolimitada a 130 km/h.

Con transmisión final por correa dentada, dispone de dos modos de potencia, Normal y Sport, además de marcha atrás, y no falta el ya imprescindible control de tracción. Evidentemente, dispone de frenada regenerativa que alarga la autonomía y frena la moto cuando se cierra el acelerador.

Detalle de la instrumentación digital.BlackSheep

Ciclo y autonomía

Para alimentar el conjunto, se recurre a una batería de 6,2 kWh de capacidad fabricada con celdas 21700. Según el fabricante, es suficiente para homologar hasta 160 km de autonomía en ciclo urbano, una cifra algo optimista, que en consumo medio podemos cifrar en unos 100 km.

En cuanto a la gestión de carga, integra un cargador de 2 kW que permite recuperar del 10% al 80% de la energía en un tiempo de dos horas. El peso total del conjunto se detiene en unos competitivos 180 kg.

El asiento es monoplaza y las suspensiones son Öhlins.BlackSheep

En la parte ciclo no se han escatimado recursos: las suspensiones están firmadas por Öhlins, con una horquilla invertida de 120 mm de recorrido y un monoamortiguador trasero con pomo remoto de regulación.

En cuanto al equipo de frenos, se ha montado un disco delantero lobulado de 320 mm con pinza radial Brembo y un disco posterior, también lobulado, de 240 mm. Ambos se accionan desde el manillar a través de bombas Brembo radiales; no hay pedal de freno. Las llantas son unas Takasago Excel de radios de 17”, con buje mecanizado Blacksheep, con neumáticos Pirelli Diablo en medidas 120/60 y 150/60.

Un proceso artesanal con un futuro incierto

La comercialización de estas 50 unidades numeradas seguirá un proceso de compra en cuatro fases que arranca con una reserva de 1.000 libras. A partir de ahí, el comprador entra en una fase de co-diseño con los ingenieros de la marca para personalizar la ergonomía, acabados, geometría y encargar un diseño artístico único para la cubierta de la batería.

Los paneles laterales son customizables.BlackSheep

No obstante, el debut de la Blacksheep One se produce en un panorama complejo. El historial de motos eléctricas exclusivas de alta gama está plagado de firmas con tecnologías prometedoras que terminaron en liquidación —como el reciente caso de Damon Motorcycles— tras agotar sus vías de financiación antes de consolidar la producción en serie.

Sus últimas cifras  de interés son una distancia entre ejes de 1.400 mm, un asiento a 810 mm de altura, y su peso es de 180 kg.

Blacksheep Power demuestra un gran nivel técnico, pero ahora afronta el verdadero reto: convencer a los coleccionistas para que depositen su confianza en una firma emergente en lugar de en los fabricantes tradicionales. ¡Buena suerte!