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Hay accidentes que son pura mala suerte y otros muchos que responden a una negligencia palmaria a la hora de circular por la vía pública. Algunos incidentes, de hecho, resultan milagrosos al no reportar heridos a pesar de incluir un reguero de violaciones de todas las leyes de tráfico habidas y por haber. Es el caso del último vídeo que se ha viralizado estos días entre la comunidad motera, donde participan hasta tres tipos de vehículos y la cosa termina bien no se sabe muy bien cómo.
Eso sí, las redes sociales están que arden con el metraje y todos los colectivos reciben su merecido. Parece el comienzo de un chiste clásico que diría algo así: van una grupeta de ciclistas, dos motoristas y un camión en una carretera convencional de doble sentido y con doble línea continúa… y casi se matan todos.
El vídeo es tan hipnótico como terrorífico:
Hay que revisar el vídeo varias veces para procesar todo lo que está mal en el mismo. Lo primero y más patente es el camión con remolque adelantando por el carril de sentido contrario en una carretera convencional con doble línea continúa blanca. Prohibidísimo y una temeridad de mil quilates, ciertamente.
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Luego tenemos a los ciclistas, que en una carretera sin arcén circulan en fila de a dos o tres, una auténtica grupeta de hasta 13 bicicletas que se mueven en bloque ocupando gran parte del asfalto. En España, la DGT indica que los ciclistas pueden circular como máximo en grupos de dos en paralelo en zonas con buena visibilidad, pero no precisamente en el tramo donde suceden los hechos, con curvas y mala visión de la carretera. En este caso, deberían haberlo hecho en fila india, de uno en uno.
Y si bien muchos usuarios indignados con el vídeo son motoristas, lo cierto es que los dos conductores de motos que aparecen en el sustazo circulan a una velocidad superior a la permitida de forma clara y patente. La cámara frontal que usa el segundo motociclista capta cómo está ya frenando a una velocidad de 128 kilómetros por hora en una vía que por sus características tendrá una velocidad máxima limitada a los 90 km/h. ¡Casi 40 km/h por encima de la permitido! Otro comportamiento digno de multa e incluso una buena sanción por conducción temeraria, la misma a la que se enfrentaría, bien seguro, el conductor del camión por su adelantamiento improcedente.
