Las calles más seguras para circular son todo lo contrario a lo que la intuición indica

Las calles más seguras para circular son todo lo contrario a lo que la intuición indica
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Un informe de la Iniciativa de Salud Estadounidense Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins revela que el diseño de las calles en zonas urbanas, especialmente el ancho de los carriles, juega un papel crucial en la seguridad vial. Analizando el ancho de los carriles en siete grandes ciudades de Estados Unidos —Dallas, Nueva York, Filadelfia, Salt Lake City, Miami, Denver y Washington D.C.—, el estudio encontró que, en muchos casos, los carriles más estrechos son más seguros que los más anchos. Los carriles de 2,7 metros de ancho, en particular en zonas con límites de velocidad de hasta 50 km/h, mostraron una reducción en las colisiones de tráfico y aumentaron el espacio disponible para infraestructuras de seguridad y habitabilidad, como carriles para bicicletas y aceras.

Los departamentos de transporte locales y estatales en Estados Unidos han favorecido carriles superiores a los 3,5 metros de anoche bajo la premisa de que el espacio adicional mejora la seguridad y acomoda a peatones y ciclistas. Sin embargo, el estudio observó que las calles con carriles de 2,7 metros de ancho no registraron más accidentes que las superiores a los tres metros, pero sí se observó en cambio un aumento del 50% en los accidentes en aquellas que superaban los 3,5 metros. “Nuestro estudio de anchos de carril en ciudades demuestra que, contrariamente a lo que se cree, los carriles más anchos en áreas urbanas pueden generar más accidentes y, en última instancia, más muertes”, explica Shima Hamidi, profesora asistente en la Escuela Bloomberg y directora del Centro para el Transporte Inteligente para el Clima.

El estudio destaca que la falta de infraestructura para peatones y ciclistas, junto con diseños de calles inadecuados, como carriles de tráfico amplios, contribuyen al aumento de accidentes y siniestros. Las muertes de peatones en áreas urbanas crecieron en un 40% entre 2010 y 2018, y los accidentes de tráfico siguen siendo una de las principales causas de muerte entre los uno y 54 años en Estados Unidos.

Para el estudio, los investigadores analizaron 7.670 tramos de calles en siete ciudades, excluyendo autopistas, usando imágenes satelitales y datos de departamentos de transporte. Examinaron el ancho del carril, el número de carriles, tipos de medianas y arcenes, la presencia de aceras, paradas de autobús, estacionamiento en la calle, carriles de giro, intersecciones, límites de velocidad y otros detalles de la infraestructura. Los resultados muestran que los carriles de 2,7 metros de ancho son más seguros en zonas de velocidad hasta los 50 km/h que los superiores a tres metros.

Otro estudio similar, realizado en Finlandia, aportaba hace un tiempo otro elemento clave para entender porqué las calles más estrechas pueden ser más seguras. Es un tema mental: los conductores, con los arcenes o aceras cerca, tienden a conducir con mayor atención, prevención y, también, menor velocidad. En situaciones contrarias, con amplitud en los carriles o calles, la respuesta inconsciente es la contraria. Tiende a acelerarse más.

El informe de la John Hopkins incluye varias recomendaciones para proyectos de reducción de ancho de carriles en áreas urbanas. “La reducción del ancho de los carriles es la forma más sencilla y económica de mejorar las aceras y carriles para bicicletas en la infraestructura vial existente”, añade Hamidi. Puedes encontrar más información aquí.

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