
El Mercedes-Benz Clase C W203, o lo que es lo mismo, la segunda entrega del modelo, se estrenó hace 25 años, el 21 de marzo de 2000 en Sindelfingen (Alemania). Y ahora que ya es un ‘youngtimer’ de pleno derecho, tenemos claro que el tiempo pasa volando.
Con la segunda generación de la Clase C, Mercedes-Benz apostó por la tecnología con elementos que venían directos del Clase S, como el sistema multimedia COMAND o el control por voz LINGUATRONIC.
Además, el Clase C ofrecía una amplia gama de motores, con opciones de gasolina sobrealimentadas, que garantizaban eficiencia y rendimiento, mientras que los diésel CDI eran sinónimo de opciones económicas.
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Fuente: Mercedes-Benz
Un auténtico modelo de éxito
Tras el 190 (W201) y el primer Clase C (W202), el nuevo modelo también se modernizó en diseño. Y parece que funcionó, dado que en 2006 ya se habían vendido dos millones de vehículos (más rápido que cualquier otro Mercedes-Benz).
En términos de imagen, se tomó la inspiración del Clase S, en un modelo que marcaba distancias con una mayor distancia entre ejes y voladizos claramente estrechos, así como con un parabrisas más inclinado.
Foto: Mercedes-Benz
Sus líneas le conferían un excelente coeficiente de resistencia aerodinámica (Cx) de 0,26 y una sonoridad extremadamente baja en el habitáculo. Por su parte, los grupos ópticos delanteros evolucionaban desde los cuatro faros estrenados previamente en el Clase E.
Además de la berlina, había otras dos variantes, el Sportcoupé (posteriormente denominado CLC) y el familiar Estate, que se complementaban con tres líneas de equipamiento: CLASSIC, ELEGANCE y AVANTGARDE.
Foto: Mercedes-Benz
Mercedes-Benz Clase C, familia de modelos
Los motores utilizados eran de cuatro y cinco cilindros en línea, así como bloques V6, que iban desde el C 180 con 129 CV, hasta los 354 CV del C 32 AMG y los 367 CV del posterior C 55 AMG con el motor V8. Además, desde 2002, se ofrecía la tracción total 4MATIC.
Esta generación del Clase C también se dejó ver en la Fórmula 1, en las temporadas entre 2004 y 2007, donde la variante AMG, especialmente preparada, actuó como coche médico de la competición.
Foto: Mercedes-Benz
Mercedes-Benz C 55 AMG, coche médico de la F1
