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Muy mal pintan las cosas para la pareja británica que estaba dando la vuelta al mundo en moto, Lindsay y Craig Foreman, que fueron detenidos al poco de cruzar la frontera de Irán, acusados de espionaje, algo que tanto ellos como sus familiares niegan.
Esto sucedía en enero del pasado año, y fueron trasladados a la prisión de Evin, conocida y criticada por organizaciones de derechos humanos por supuestas torturas y sus condiciones inhumanas.
Lindsay y Craig ForemanCRAIG FOREMAN
Según el hijo de Lindsay, Joe Bennett, las condiciones son insalubres y hay mucha violencia allí.
En octubre del año pasado, los Foreman comparecieron en una audiencia judicial de tres horas en Teherán, durante la cual la familia dijo que no se les permitió presentar una defensa. Hace aproximadamente un mes un juez del Tribunal Revolucionario dictó veredicto: 10 años de cárcel a cada uno por espionaje, por lo visto, sin pruebas que confirmasen su culpabilidad.
Bennett ha comentado que las cartas enviadas al primer ministro y al secretario de Asuntos Exteriores británicos no han tenido respuesta.
La Oficina de Asuntos Exteriores Británicos, de la Commonwealth y del Desarrollo lleva tiempo desaconsejando todo viaje a Irán a los ciudadanos británicos, incluidos los de doble nacionalidad, advirtiéndoles de que corren el riesgo de ser detenidos simplemente por sus vínculos con el Reino Unido.
La pareja, preparando sus motos para el largo viaje.CRAIG FOREMAN
En estos últimos años Irán ha detenido a decenas de ciudadanos británicos con doble nacionalidad y a extranjeros residentes en el país en los últimos años, normalmente por cargos de seguridad nacional o espionaje.
