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La encarnizada lucha entre marcas por lograr un campeonato del mundo es el motor de la innovación tecnológica, y tuvo una especial rivalidad en los años 60 entre Honda y Suzuki.
El mundial de velocidad, lo que hoy conocemos por MotoGP, en los años 60 albergaba varias categorías que comenzaban en los 50 c.c. y acababan en los 500 c.c., pasando por los 125, 250 y 350 c.c.
En la categoría de los 50 c.c., las “tacitas de café”, de la temporada de 1965, había una gran rivalidad entre Honda y Suzuki, que eran las dominadoras, dejando a Derbi y Kreidler en segundo plano.
Una joya de la ingeniería, un motor V3 de tan solo 50 c.c.Suzuki
La marca de Tokio utilizaba motos con motor de ciclo 4T bicilíndricos, mientras que la marca de Hamamatsu utilizaba motores de 2T también bicilíndricos twin. Estamos hablando de minúsculos motores de 49 c.c. que entregaban 15 CV, pero a ¡20.000 vueltas! Para ello necesitaban cajas de cambio de hasta nueve velocidades.
En 1965 Honda logró el título con su Honda RC115 bicilíndrica, logrando también el subcampeonato, mientras que Suzuki tuvo que conformarse con el bronce, a pesar de copar la cuarta, quinta y sexta plaza también.
Una “tacita de café”, como se las conocía a las motos de 50cc.Suzuki
Ambas marcas tenían motores muy competitivos, así que no había otra, crear un motor aún más potente. En Suzuki se pusieron manos a la obra y comenzaron a diseñar la Suzuki RP68, con un nuevo motor de tres cilindros y 50 c.c., totalmente inédito y nunca visto.
Pero no se conformaron con hacer un tricilíndrico en línea, sino que optaron por un motor V3 90º con dos cilindros delanteros horizontales y uno trasero vertical, refrigerado por líquido, con cárteres de aluminio magnesio muy ligeros, y alimentación por tres válvulas rotativas, una maravilla tecnológica.
El motor giraba a 20.000 vueltas.Suzuki
Cada cilindro cubicaba 16,6 c.c. y sus pistones eran más pequeños que una pila de 9V, con un tamaño de 28 x 25 mm. Era capaz de desarrollar 19 CV a 20.000 rpm, lo que son 380 CV por cada litro de cilindrada, una cifra increíble.
Y es que si este motor V3 tuviese 1.000 c.c. podría desarrollar 380 CV… Su velocidad punta era de 200 km/h, otra cifra asombrosa, contando que las bicilíndricas no pasaban de los 170 km/h.
Fijaos en el tamaño que tiene el pistón.Captura
Para poder mantener el motor siempre girando entre las 19.500 y las 20.000 rpm el piloto necesitaba una caja de cambios de 14 velocidades, otra obra de orfebrería.
Suzuki estaba lista para ganar el campeonato de 1967, pero en este año la Federación Internacional de Motociclismo cambió el reglamento y sesgó, de cuajo, el auge de motores exóticos, para impedir una escalada de costes que las pequeñas marcas no podía asumir -léase Derbi y Kreidler-.
Así que con este cambio los motores de 50cc del Campeonato Mundial de Velocidad a partir de 1967 solo podrían ser monocilíndricos y contar con una caja de cambios de un máximo de 6 marchas.
La RP68 se encontraba en una fase muy avanzada de desarrollo al momento del anuncio, pero en la marca de la gran S nada pudieron hacer para que su Suzuki RP68 debutase y arrasase en el mundial. Una obra de ingeniería de primer orden que fue víctima de la burocracia de los despachos…
