La mítica trail Yamaha XT500 revive en una preparación especial muy sugerente sobre una Ténéré 700

La mítica trail Yamaha XT500 revive en una preparación especial muy sugerente sobre una Ténéré 700

La nostalgia es un motor incombustible en el mercado actual de las dos ruedas, y si hay una silueta capaz de tocar la fibra de los endureros más veteranos, es la de la Yamaha XT500 de 1976.

Aquella indomable monocilíndrica de 499 c.c., famosa por su minimalismo técnico, su característico sonido y sus victorias en las primeras ediciones del París-Dakar (1979 y 1980), ha vuelto a la palestra.

Tras el reciente lanzamiento de diversos kits de conversión que buscaban replicar la estética ochentera de las primeras Ténéré de 600 c.c., el mercado aftermarket da un paso más atrás en el tiempo para homenajear a la auténtica “Ur-XT” de los años 70.

Fue mostrada en el Bike Shed de Londres.Holy Moly Co.

Bajo la denominación conceptual de Yamaha XT 700, toma fuerza una nueva corriente de personalización que transforma por completo la fisonomía de la exitosa y polivalente Ténéré 700. Holy Moly Motorcycles es el creador de esta nueva propuesta que adapta el inconfundible ADN estético de la década de 1970 sobre la moderna plataforma bicilíndrica CP2.

Fidelidad cromática

A nivel estético, la metamorfosis es total. La agresiva y futurista torre de instrumentación original de la Ténéré 700, caracterizada por sus faros elipsoidales Full LED, deja paso a una máscara frontal mucho más limpia y vintage que alberga un clásico faro redondo.

El guardabarros delantero elevado, situado a una distancia generosa de la rueda de 21”, refuerza esa estampa clásica de las suspensiones de largo recorrido de antaño. 

El faro circular fue expuesto tapado con una cubierta plástica impresa en 3D.Holy Moly Co.

El conjunto se remata con los icónicos esquemas de color de la XT500 original, donde destacan los incombustibles acabados en plata y negro con fondo blanco en este caso, en lugar del más espectacular cromado de la versión más buscada de la XT500. El depósito de combustible, el asiento y el guardabarros trasero también son nuevos

Las suspensiones TracTive provienen de Holanda.Holy Moly Co.

Para adaptarse a la dieta centrada en la tierra, las suspensiones KYB de serie dejaron paso a unos componentes aftermarket premium y con mayor recorrido, procedentes de la empresa neerlandesa TracTive Suspension.

Y aún hay más, ya que las ruedas de serie se sustituyen por unas personalizadas, obra de Haan Wheel, con llamativas llantas de color dorado Takasago Excel en las que se han montado unos agresivos neumáticos de tacos que rematan ese look tan setentero.

No puede faltar un buen escape.Holy Moly Co.

Más allá del impacto visual, esta profunda remodelación trae consigo una impresionante reducción de peso. Al prescindir del aparatoso carenado frontal de serie y de los soportes de la óptica de fábrica, se estima una reducción de peso considerable en el tren delantero que logran rebajar el peso total del conjunto a solo 175 kg.

Corazón CP2

Bajo esta sugerente piel retro se mantiene el propulsor bicilíndrico en paralelo CP2 de 689 c.c. -4T, LC, 8V, DOHC, IE-, que de serie eroga 73,5 CV y un par motor de 68 Nm, pero también le han metido mano.

Solo se producirán 10 unidades.Holy Moly Co.

Para rematar esta preparación en Holy Moly Co. han optado por extraerle algo más de caballería. Para ello han hecho algunos cambios y han añadido un nuevo sistema de escape con silencioso elevado de acero, muy retro.

La moto presentada en el Bike Shed Moto Show de Londres que te mostramos hoy es solo el prototipo, la unidad número 0 que no está a la venta, pero que es la antesala de una serie ultraexclusiva de solamente 10 motocicletas numeradas a partir de este octubre.

Los compradores tendrán total libertad sobre colores y detalles personalizados y, como toque teatral final, el equipo de Holy Moly viajará a la casa del nuevo propietario para montar la motocicleta en su garaje. Es como si compras un menú de un reconocido chef, y viene a tu casa a preparártelo en tu cocina, ¡todo un lujo!