![]()
Barcelona da un paso más hacia la movilidad inteligente. El Ajuntament de Barcelona ha lanzado un nuevo reto para aplicar inteligencia artificial en la gestión semafórica de la ciudad, con el objetivo de adaptar en tiempo real la regulación del tráfico y mejorar la circulación urbana.
La iniciativa, impulsada a través del Barcelona Innova Lab Mobility (BILM), nace tras un estudio conjunto con la Universitat Politècnica de Catalunya – BarcelonaTech (UPC), que pone de relieve la complejidad de la red viaria de la ciudad, caracterizada por la convivencia de múltiples modos de transporte y una elevada densidad de conexiones.
El proyecto cuenta con una dotación total de 200.000 euros, y las soluciones seleccionadas podrán recibir hasta 100.000 euros, cubriendo hasta el 80% del coste. Las propuestas podrán presentarse hasta mediados de mayo, mientras que las iniciativas ganadoras se anunciarán en otoño durante el Smart City Expo World Congress, uno de los principales eventos internacionales sobre innovación urbana.
Las pruebas piloto comenzarán a finales de este año y se desarrollarán a lo largo de 2027 en entornos reales de la ciudad. Esta fase permitirá analizar el comportamiento de las soluciones en condiciones reales de tráfico y extraer conclusiones clave para su futura implementación.
Actualmente, Barcelona dispone de 1.823 cruces semaforizados y cerca de 40.000 semáforos, que en su mayoría funcionan con planes horarios fijos. El reto plantea incorporar nuevos sensores en las zonas de prueba, apoyándose también en la modernización de la red mediante fibra óptica dentro del Pla Endreça.
Con esta apuesta, la ciudad abre la puerta a una gestión semafórica más eficiente, flexible y sostenible, alineada con los objetivos de reducir la congestión, mejorar la seguridad vial y avanzar hacia un modelo de movilidad más inteligente.
