La delirante historia de Valentino Rossi y su primera prueba con la Honda NSR 500 ¡Sin mono ni casco!

La delirante historia de Valentino Rossi y su primera prueba con la Honda NSR 500 ¡Sin mono ni casco!

A final de 1999 Valentino Rossi tenía ya su segundo título bajo el brazo tras haberse llevado el de 250 con Aprilia. El salto a 500 de la mano de Honda estaba confirmado, y Aprilia le había dejado probar la moto de los japoneses antes de poner fin al contrato entre ambos y que, como es habitual, expiraba a final de año.

Así que hasta Jerez se fue Valentino Rossi con dos monos nuevos e impolutos que había diseñado Aldro Drudi para un momento que, a la postre, cambió la historia del Mundial de Motociclismo como fue la llegada del italiano a la categoría reina.

Valentino Rossi no solamente no tenía mono… ¡se olvidó el casco!

Tras ganar en 1997 en 125 y en 250 en 1999 saltó a 500 para el 2000

Lo bueno es que Valentino tenía un as en la manga, que era pedirle un mono de Aprilia a su compatriota Marcellino Lucchi, el probador más icónico de los ’90. Lucchi accedió así que ya estaba todo preparado, ¿verdad? ¡Pues no!

Cuando Rossi fue a abrir la mochila del casco solamente había pantallas, pero ningún casco dentro: “Lo mejor de todo fue que fui a abrir mi bolsa del casco y, en lugar de coger la que tenía el casco, cogí la que tenía las viseras. Así que llegué allí, abrí la bolsa y dentro había ocho viseras, ¡pero ningún casco!”. En ese momento y a pesar de ser casi un niño, sacó el arte: “¡No! ¡Me han robado el casco!, ¡bastardos! ¡Me han abierto la bolsa y me han dejado solo las viseras!”

En este caso pasaba por allí Gregorio Lavilla, piloto AGV, y le prestó uno de los suyos. Así que con todo lo prestado se lanzó a pista a debutar con la 500, en un momento que nos hace ver todo lo que ha cambiado el Mundial de Motociclismo. Hoy todos los pilotos cuando llegan a MotoGP tienen asistente y un equipo detrás, y los acuerdos se cierran con meses, por lo que Valentino hubiera tenido no uno sino varios cascos y también varios monos, guantes y botas.

La decoración de “Nastro Azzurro” fue mítica

Eso sí, hay que recordar que cuando se subió a la moto, ya desde el primer día fue rápido y en el 2000 luchó por el título para ganarlo en 2001. También recordaba cómo fue su primera “galleta” con una 500, aunque eso sucedió en Australia. Allí tenía su mono, sus cascos y todo a medida, pero aun así seguro que dolió…

“Luego llegó la primera pedrada de verdad de la 500, que fue Siberia, que es la 6. Allí llegas desde derechas, acelerando, frenas a izquierdas. La metí demasiado fuerte, se me fue de delante en la entrada y recuerdo exactamente como si fuera el amortiguador. Sentí cómo se comprimía todo y me lanzó a la casa de Dios. ¡Hice 1, 2, 3 y zas!”