La BMW inglesa premium que muy pocos conocen, una moto naked A2 con motor bóxer y cardán, la bóxer más pequeña del mundo

La BMW inglesa premium que muy pocos conocen, una moto naked A2 con motor bóxer y cardán, la bóxer más pequeña del mundo
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En 1957, la emblemática marca británica de motos Veloce Ltd. decidió que el mercado de las motos de baja cilindrada merecía algo más que los sencillos monocilíndricos de dos tiempos que inundaban las calles británicas.

Partiendo de la base de su polivalente (pero estéticamente cuestionada) moto scooter LE (Little Engine), la firma presentó la Velocette Valiant, una moto naked que destacaba por una arquitectura mecánica inusual para su época y segmento.

Fue una moto creada para dignificar las bajas cilindradas.Mecum

Su estética era agradable y acertada, con un depósito de combustible de pintura bitono y de formas redondeadas, con un faro circular encajado en un embellecedor de horquilla que le daban un aire de “moto grande” en miniatura.

Un “Boxer” en miniatura

El corazón de la Valiant es un bicilíndrico bóxer opuesto horizontalmente de solo 192 c.c., refrigerado por aire y con válvulas en culata (OHV) y árbol de levas en el cárter.

Pese a tener solo 192 c.c., la transmisión final era por cardán.Bonhams

A diferencia de la LE, que utilizaba refrigeración líquida y válvulas laterales, la Valiant buscaba un rendimiento superior. Con una relación de compresión moderada y dos carburadores Amal, entregaba unos modestos 12 CV, permitiéndole alcanzar los 112 km/h, cifras respetables para una moto de cuatro tiempos de su cubicaje.

La entrega de potencia era suave y lineal, una característica intrínseca al equilibrado de los motores bóxer, lo que la alejaba de las vibraciones de sus competidoras directas, como la Triumph Tiger Cub o la BSA C15.

Detalle del faro, con el velocímetro, el amperímetro y el conmutador de luces.Mecum

Calidad sobre costes

Uno de los detalles técnicos más exquisitos —y que a la postre encareció el producto— fue el uso de una transmisión por cardán, algo totalmente inconcebible para una moto de tan baja cilindrada por el elevado coste de este componente mecánico.

En un segmento donde la cadena secundaria era la norma absoluta, Velocette apostó por la limpieza y el bajo mantenimiento. La caja de cambios, de cuatro velocidades y accionamiento por pedal, estaba integrada en el bloque, lo que otorgaba una rigidez mecánica notable.

Es una curiosa clásica que puede ser tuya por 2.000 euros.Bonhams

Estéticamente, la Valiant abandonó el chasis de chapa estampada de la LE en favor de un más convencional bastidor de doble cuna en tubo de acero. El conjunto se completaba con una horquilla telescópica y doble amortiguador trasero ajustable, llantas cromadas de radios de 18 pulgadas y unos modestos y diminutos frenos de tambor suficientes para sus 113 kg de peso en seco.

Es una pieza apreciada, pero no muy valorada. Algunas se venden por menos de 2.000 euros.Mecum

El precio de la excelencia

A pesar de su refinamiento, la Valiant tuvo un recorrido comercial discreto hasta su cese de producción en 1964. Su principal enemigo no fue la mecánica, sino el coste de fabricación. Era significativamente más cara que las monocilíndricas de 250 c.c. de la competencia, que ofrecían más prestaciones por menos dinero.

Si te ha picado el gusanillo por tener una, ahora mismo subastan una en Las Vegas en la firma Mecum, pero Bonhams, en el Reino Unido, también suele subastar alguna de cuando en cuando, a precios que rondan los 2.000-3.000 euros.

Hoy, la Velocette Valiant es apreciada como una pieza de colección, aunque por desgracia no está valorada, todo un ejercicio de ingeniería ambicioso que intentó, quizás con demasiada sofisticación, dignificar el segmento de las cilindradas pequeñas a finales de los años 50.