De hecho hubo bastante más y una parte realmente interesante es qué pasó en el final de su carrera con Yamaha. Porque hay que recordar que Lorenzo llegaba a HRC en 2019 después de dos temporadas con Ducati y, tras la dura caída en Assen, decidió que era el momento de colgar el mono. La marca del ala dorada permitió la rescisión del contrato en unos términos que nunca se han hecho públicos, pero que permitieron a Jorge pasar inmediatamente a ejercer de probador de Yamaha.
El mallorquín estuvo probando la moto en 2020
Es más, solamente la pandemia evitó ver de nuevo a Lorenzo competir de nuevo porque estaba anunciado como wildcard para aquel año. En cualquier caso, Jorge no volvió a correr tras el GP de Valencia de 2019 y, además, pronto cortó sus lazos en lo que a piloto de pruebas se refiere.
Aunque han pasado seis años, Lorenzo todavía recuerda la situación
De todas maneras, echando la vista atrás, Jorge cree que no estuvo a la altura y no puso toda la carne en el asador, algo que en su momento se dejó ver tanto con los tiempos que marcó en los test como en su forma física (que quizás no fue la mejor): “Soy una persona perfeccionista. Pero, honestamente, no dediqué a aquel papel toda la atención necesaria”.
¿Qué hubiera pasado si Lorenzo y Yamaha hubieran seguido juntos? Nunca lo sabremos
Después de reconocer esa falta de atención, Jorge añadía que aun así consideraba un error por parte de Yamaha haber prescindido de él, y eso sin mencionar que incluso Viñales y Rossi querían tenerlo a su lado: “Creo que Yamaha se equivocó al no mantenerme. Estoy convencido de que habría podido aportar información muy importante para el desarrollo de la moto”.
Evidentemente el pasado es el que es, como diría Salvador Martí en el Ministerio del Tiempo, pero siempre quedará la duda de si la deriva que vivió Yamaha a partir de aquel momento, con la excepción de 2021, hubiera sido la misma teniendo a Lorenzo con ellos.
