
Mientras los nuevos fabricantes se lanzan a por las motos eléctricas, las grandes marcas como Honda, Yamaha y Ducati adoptan un enfoque más comedido. No es que se resistan a los vehículos eléctricos, ni mucho menos. Por el contrario, están tanteando cuidadosamente el mercado, asegurándose de no adelantarse a la demanda y sufrir el mismo destino que varias nuevas empresas que se expandieron demasiado rápido y se hundieron con la misma rapidez.
Por eso estamos viendo pasos cautelosos pero deliberados por parte de estos gigantes de la industria, en lugar de una revolución eléctrica total.
Honda ha ido avanzando hacia la electrificación, centrándose en soluciones prácticas y escalables en lugar de lanzarse de cabeza a la fabricación de motocicletas eléctricas de alto rendimiento. Un buen ejemplo de ello es su Mobile Power Pack e:, un sistema de baterías intercambiables diseñado para scooters y motocicletas ligeras. La EM1 e:, lanzada en 2023, es uno de estos ejemplos, dirigida a los usuarios urbanos que buscan comodidad y facilidad de uso.
Además, Honda presentó en el EICMA una serie de prototipos. El EV Fun era un pequeño y elegante roadster eléctrico con una estética agresiva inspirada en la hiper-desnudez, mientras que el concepto Urban apuntaba a un scooter urbano más práctico, algo así como el CE-04 de BMW.
Ambos demostraron que Honda está pensando más allá de los scooters y está trabajando para conseguir motocicletas atractivas de conducir y que, al mismo tiempo, sean fáciles de llevar al trabajo.
Honda Mobile Power Pack e:
La última señal de que Honda se está tomando en serio las motocicletas eléctricas viene de su empresa conjunta china, Wuyang-Honda. La compañía acaba de homologar un nuevo modelo llamado WH8000D, con un diseño que sugiere que se venderá bajo el nombre de ‘E-VO’.
La WH8000D supone un interesante cambio con respecto a las anteriores ofertas de vehículos eléctricos de Honda. A diferencia de la EM1 e: y otros scooters eléctricos, se trata de una motocicleta propiamente dicha, no sólo de un paso a través con un motor más grande.
Fotos: Honda
¿Podría ser ésta la motocicleta eléctrica Honda más elegante hasta la fecha, suponiendo que llegue a la producción?
La WH8000D no es una superbike, pero se perfila como un divertido vehículo urbano con cierto carácter deportivo. La moto cuenta con un motor de 8 kW (unos 11 CV), que puede no parecer mucho, pero se trata de la potencia continua; la potencia máxima podría ser mucho mayor.
Según estas cifras, su rendimiento podría ser similar al de una motocicleta de gasolina de 150 cm3, lo que significa que es lo suficientemente ágil como para circular por ciudad y quizás dar alguna vuelta por una carretera revirada.
En un informe de Cycle World se afirma que se han aprobado dos versiones de la moto: una más ligera de 143 kg con una velocidad máxima de 110 km/h y una variante más pesada de 157 kg, que puede alcanzar los 120 km/h. Se trata de una cifra respetable para una moto eléctrica de uso diario, que la sitúa en la misma categoría que muchos modelos de gasolina de pequeña cilindrada.
La WH8000D (o E-VO, como parece que se llama, dada la pegatina en el carenado) no va a desafiar a las motos eléctricas de alto rendimiento como las de Zero. En su lugar, se perfila como una elegante opción urbana para los conductores que quieren algo divertido y práctico para el uso diario.
Con su estética Cafe Racer, tiene más atractivo visual que el típico scooter eléctrico utilitario, lo que podría ayudar a atraer a los conductores más jóvenes que buscan algo con un poco de carácter que sea perfecto para Instagram.
Mobile Power Pack e de Honda: propulsa barcos turísticos en Japón.
Una de las grandes incógnitas que rodean a esta moto es si utilizará la batería intercambiable Mobile Power Pack e: de Honda. Honda ya ha invertido mucho en infraestructuras de intercambio de baterías en países como Japón, Indonesia y Tailandia. Utiliza el Power Pack e: para alimentar desde scooters ligeros hasta equipos de construcción e incluso embarcaciones turísticas. Por tanto, ampliar ese ecosistema a una motocicleta como la E-VO tiene sentido.
Aunque Honda no se precipite en la escena de las motocicletas eléctricas con superbikes de altas prestaciones, es evidente que está sentando las bases para una estrategia de vehículos sin emisiones a largo plazo. La E-VO, si acaba siendo un modelo internacional, podría ser una pieza clave de ese rompecabezas.
