Esta nueva patente sueca de Mo’Cycle va más allá de los ya conocidos chalecos con Airbag o los collarines inflables. Se trata de un sistema activo integral, una armadura oculta que envuelve piernas, brazos, torso, cabeza y pies mediante una red de canales de aire que se expanden al detectar una caída o colisión. Una auténtica “fantasía” en cuanto a seguridad para el motorista.
A simple vista, el conjunto no se diferencia mucho de la ropa urbana más habitual. Es decir, unos pantalones vaqueros, una chaqueta casual y un par de botas. Pero como os estamos contando, bajo estas prendas se esconde una sofisticada ingeniería. Tubos sellados, tejidos técnicos con elasticidad controlada y materiales resistentes a la abrasión y al calor, que permiten integrar el complejo sistema sin sacrificar estilo ni comodidad.
El origen de este desarrollo se remonta casi veinte años atrás. Según hemos podido conocer, el fundador de la empresa, tras sufrir una caída en moto mientras llevaba pantalones vaqueros, trató de mejorar su seguridad añadiendo refuerzos de cuero. Consiguió cierta protección ante la abrasión, pero la defensa contra impactos era mínima, o incluso nula. De ahí nació la obsesión de crear un pantalón que ofreciera la protección de un traje de circuito, pero con la estética y comodidad de la ropa de calle.
Hoy, esa visión se materializa en una innovadora patente que da un paso más allá. Así pues, en su versión más avanzada, los pantalones incorporan una estructura inflable que cubre no solo rodillas y caderas, sino también muslos, glúteos, cintura y pantorrillas.
Por supuesto, esta protección es clave, ya que las lesiones en la parte inferior del cuerpo son las más frecuentes en accidentes graves y también las que conllevan mayores consecuencias a largo plazo.
Tecnología innovadora de Airbag en cada prenda
Pero Mo’Cycle no se ha conformado con proteger el torso y las piernas. La patente también cuenta con unas botas inflables, con el mismo principio de funcionamiento. Y sí, has leído bien. Según los datos que hemos podido conocer, el sistema puede activarse de dos maneras:
Activación mecánica: mediante un cordón de anclaje conectado a la moto, que dispara el inflado al separarse bruscamente del vehículo.
Activación electrónica: con sensores inerciales que detectan caídas, ángulos de inclinación anormales o desaceleraciones extremas, y que activan el sistema en milisegundos. Además, los distintos elementos (como chaqueta y botas) pueden comunicarse entre sí por radiofrecuencia para confirmar la situación de riesgo.
Un detalle llamativo del diseño, y bastante curioso, es la incorporación de lo que llaman “paracaídas inflables«. Pero que no te lleve a engaños su denominación, no son dispositivos de frenado en el sentido clásico de paracaídas, pero su despliegue en la zona de los hombros y la cabeza crea una resistencia al avance que ayuda a reducir la velocidad antes del impacto. Al mismo tiempo, actúan como acolchado lateral para la parte más importante de nuestro cuerpo, la cabeza. Y, además, es especialmente útil en golpes oblicuos o caídas con rotación.
En la era que estamos viviendo de la conectividad extrema, y como no puede ser de otra manera, el sistema se puede vincular a una aplicación móvil que amplía sus funcionalidades. Estado del Airbag, nivel de batería, geolocalización en tiempo real, registro de trayectos, velocidades e incluso análisis de conducción. Esto abre la puerta no solo a una mayor conciencia del piloto sobre su seguridad, sino también a aplicaciones deportivas o recreativas, como analizar tiempos por vuelta o compartir rutas con otros usuarios.
Lo realmente disruptivo es que esta tecnología busca integrarse en la rutina diaria del motorista. A diferencia de los monos de circuito o las protecciones voluminosas, el objetivo es que te pongas este equipo para ir al trabajo, a clase o a hacer la compra, sin sentirte incómodo ni fuera de lugar.
Ese enfoque puede ser determinante, ya que muchos motoristas prescinden del equipamiento por su incomodidad o por motivos estéticos. Si la protección se puede llevar como un vaquero más o una chaqueta casual, se elimina una de las barreras más importantes para la adopción masiva del equipo de seguridad.
Este sistema de Airbag de cuerpo entero se encuentra en fase de desarrollo y no hay una fecha oficial de lanzamiento. Pero, Mo’Cycle está en proceso de llevar esta nueva tecnología a prototipos funcionales. La base está sentada. Y si las pruebas cumplen lo prometido, podríamos estar ante un antes y un después en el mundo de la seguridad pasiva para motoristas. Una protección que no se ve, pero que está ahí.
