Estas baterías de iones de sodio duran 20 años

Estas baterías de iones de sodio duran 20 años

Que 2026 sería el año de la consagración de las baterías de iones de sodio ya estaba claro desde hacía meses. Desde que CATL y BYD anunciaron el inicio de la producción a gran escala, prácticamente no pasa un día sin que esta tecnología registre algún avance.

Los costes seguirán bajando

La novedad más inmediata se refiere a la comercialización. De hecho, CATL ha anunciado que los primeros sistemas de almacenamiento estacionario basados en baterías de iones de sodio se entregarán a los clientes a partir de septiembre. 

Según la empresa, el rápido desarrollo de la cadena de suministro está provocando además una reducción muy significativa de los costes de las materias primas. Un elemento fundamental para una tecnología que apuesta precisamente por la disponibilidad y la abundancia del sodio para diferenciarse de las baterías de iones de litio.

CATL considera que las baterías de sodio son una solución ideal para los sistemas de almacenamiento de energía, pero también para coches eléctricos económicos, vehículos comerciales y sistemas de intercambio de baterías. 

Baterías de iones de sodio de CATL

Una batería que dura 20 años

La segunda novedad se refiere, por su parte, a la tecnología. Durante un evento dedicado a los sistemas de almacenamiento, CATL ha presentado una nueva arquitectura denominada ‘One Shell, Two Cells’.

En la práctica, la misma estructura externa del paquete de baterías puede albergar tanto celdas de iones de litio como de sodio, lo que permite a los fabricantes pasar de una química a otra sin modificar las dimensiones ni los procesos de producción. Algo diferente de la batería con dos composiciones químicas presentada el año pasado, pero que confirma los esfuerzos por lograr una mayor versatilidad de las baterías y la interconexión entre las distintas tecnologías.

Aún más interesante es el dato relativo a la duración. CATL sostiene que sus baterías de sodio para aplicaciones estacionarias han alcanzado una vida útil de unos 15.000 ciclos de carga y descarga, un valor suficiente para garantizar más de 20 años de funcionamiento. Se trata de un hito especialmente importante para el sector del almacenamiento de energía, donde la longevidad representa uno de los parámetros más relevantes junto con el coste por kWh.